martes, 29 de octubre de 2013

ACERCA DE LA REVOLUCIÓN.


"No fuimos al Pueblo como quien le lleva una Doctrina hecha e inmutable. No fuimos tampoco a prometerle puestos públicos ni ganancias rápidas. Acudimos como hermanos despiertos que van a dialogar con los hermanos que saben lo que es la miseria, el dolor cotidiano, la represión y la humillación. Con ellos, comenzamos la insurrección del Espíritu. La Revolución verdadera opuesta a aquella que solo sirvió para encumbrar tiranos" . ( Juan Ignacio Padilla. Ideólogo Sinarquista. 1948)


La masa de un pueblo que necesita una revolución no puede hacer la revolución.

La revolución es necesaria, no precisamente cuando el pueblo está corrompido, sino cuando sus instituciones, sus ideas, sus gustos, han llegado a la esterilidad o están próximos a alcanzarla. En estos momentos se produce la degeneración histórica. No la muerte por catástrofe, sino el encharcamiento en una existencia sin gracia ni esperanza.

Todas las actitudes colectivas nacen enclenques, como producto de parejas reproductivas casi agotadas. La vida de la comunidad se achata, se entorpece, se hunde en mal gusto y mediocridad. Aquello no tiene remedio sino mediante un corte y un nuevo principio. Los surcos necesitan simiente nueva, simiente histórica, porque la antigua ya ha apurado su fecundidad.

Pero ¿quién ha de ser el sembrador? ¿Quién ha de elegir la nueva semilla y el instante para largarla a la tierra? Esto es lo difícil. Y aquí nos encontramos cara a cara con todas las predicaciones demagógicas de izquierda o de derecha, con todas las posturas de repugnante adulación a la masa que adoptan cuantos quieren pedirle votos o aplausos. Estos se encaran con la muchedumbre y le dicen: "Pueblo, tú eres magnífico; atesoras las me ores virtudes, tus mujeres son las más bellas y puras del mundo; tus hombres, los más inteligentes y valerosos; tus costumbres, las más venerables; tu arte, el más rico; sólo has tenido una desgracia. la de ser mal gobernado; sacude a tus gobernantes, líbrate de sus ataduras y serás venturoso". Es decir, poco más o menos: "Pueblo, hazte feliz a ti mismo por medio de la rebelión".

Y el decir esto revela, o una repugnante insinceridad, que usa las palabras como cebo para cazar a las masas en provecho propio, o una completa estupidez, acaso más dañosa que el fraude. A nadie que medite unos minutos puede ocultársela esta verdad: al final de un periodo histórico estéril, cuando un pueblo, por culpa suya o por culpa ajena, ha dejado enmohecer todos los grandes resortes, ¿cómo va a llevar a cabo por sí mismo la inmensa tarea de regenerarse? Una revolución –si ha de ser fecunda y no ha de dispersarse en alborotos efímeros– exige la conciencia clara de una norma nueva y una voluntad resuelta para aplicarla. Pero esta capacidad para percibir y aplicar la norma es, cabalmente, la perfección. Un pueblo hundido es incapaz de percibir y aplicar la norma; en eso mismo consiste su desastre. Tener a punto los resortes precisos para llevar a cabo una revolución fecunda es señal inequívoca de que la revolución no es necesaria. Y, al contrario, necesitar la revolución es carecer de la claridad y del ímpetu necesarios para amarla y realizarla. En una palabra: los pueblos no pueden salvarse en masa a sí mismos, porque el hecho de ser apto para realizar la salvación es prueba de que se está a salvo. Pascal imaginaba que Cristo le decía: "No me buscarías si no me hubieras encontrado ya". Lo mismo podría decir a los pueblos el genio de las revoluciones.

Entre los jefes revolucionarios que han desfilado por la historia del mundo se han dado con bastante reiteración estos dos tipos: el cabecilla que reclutó una masa para encaramarse sobre ella en busca de notoriedad, de mando o de riqueza, y el supersticioso del pueblo, creyente en la virtualidad innata en el pueblo –considerado inorgánicamente como masa– para hallar su propio camino. El cabecilla suele ser menos recomendable desde el punto de vista de la moral privada; suele ser un sujeto de pocos escrúpulos, que expolia y tiraniza a la comunidad que lo soporta; pero tiene ¡a ventaja de que se le puede suprimir de un tiro; con su muerte acaba la vejación. En cambio, el otro deja rastro y es, desde el punto de vista de su misión histórica, más traidor que el cabecilla.

Sí, más traidor, usando la palabra "traidor" sin ninguna intención melodramática, sino como denominación simple de aquel que deserta de su puesto en un momento decisivo. Esto es lo que acostumbra hacer el supersticioso del pueblo cuando le coloca el azar en el puente de mando de una revolución triunfante. Al estar allí al trepar allí por un esfuerzo voluntario y después de haber; encendido la fe de quienes le siguieron, ha asumido tácitamente el deber de mandarlos, de guiarlos, de enseñarles el rumbo. Si no sentía rebullirse en el alma como la llamada de un puerto lejano, no debió aspirar a la jefatura. Ser jefe, triunfar y decir al día siguiente a la masa: "Sé tú la que mande; aquí estoy para obedecerte", es evadir de un modo cobarde la gloriosa pesadumbre del mando. El jefe no debe obedecer al pueblo–, debe servirle, que es cosa distinta; servirle es ordenar el ejercicio del mando hacia el bien del pueblo, procurando el bien del pueblo regido, aunque el pueblo mismo desconozca cuál es su deber; es decir, sentirse acorde con el destino histórico popular, aunque se disienta de lo que la masa apetece.

Con tanta más razón en las ocasiones revolucionarias cuanto que, como ya se ha dicho, el pueblo necesita la revolución cuando ha perdido su actitud para apetecer el bien; cuando tiene, como si dijéramos, el apetito estragado; de esto es precisamente de lo que hay que curarle. Ahí está lo magnífico. Y lo difícil. Por eso los jefes flacos rehuyen ja tarea y pretenden, para encubrir su debilidad, sustituir el servicio del pueblo, la busca de una difícil armonía entre la realidad del pueblo y su verdadero destino, por la obediencia del pueblo que es una forma, como otra cualquiera, de lisonja; es decir, de corrupción.

Obreros Sinarquistas. Foto Archivo Nacional.


España ha reconocido algo de esto bien recientemente: en 1931. Pocas veces, como entonces, se ha colocado la masa en actitud más fácil y humilde. Alegremente alzó a los que estimaba como sus mejores y se aprestó a seguirlos.

Así, sin esfuerzo, se hallaron en ocasión de mandar los que llevaban muchos años ejerciendo la tarea medicinal de la crítica. Ya se entiende que no me refiero a los demagogos, sino a aquel grupo pequeño y escogido que, al través de un riguroso proceso interior –al principio, revulsión desesperada; al final, clarividencia ardiente–, habían llegado a expresar el anhelo de una España más clara, más limpia, más ágil, libre de no poca cochambre tradicional y de mucha mediocridad tediosa. Los que integraban este grupo tenían el deber de estrenar los nuevos resortes históricos, de plantar los pies frescos llamados a reemplazar a los viejos troncos agotados. Y ésos estaban llamados a hacerlo contra todas las resistencias: contra las de sus ocasionales compañeros de revolución y contra los de la masa misma. Los guías de un movimiento revolucionario tienen la obligación de soportar incluso la acusación de traidores. La masa cree siempre que se la traiciona. Nada más inútil que tratar de halagaría para eludir la acusación. Quizá los directores espirituales del 31 no la halagaran; pero tampoco tuvieron ánimo para resistirla y disciplinaria. Con gesto desdeñoso se replegaron otra vez en sí mismos y dejaron el campo libre a la zafiedad de los demagogos y a la audacia de los cabecillas. Así se malogra –como tantas veces– una ocasión de España.

La próxima no se malogrará. Ya hemos aprendido que la masa no puede salvarse a sí propia. Y que los conductores no tienen disculpa si desertan. La revolución es la tarea de una resuelta minoría, inasequible masa, porque la luz interior fue lo más caro que perdió, víctima de un periodo de decadencia. Pero que, al cabo sustituirá la árida confusión al desaliento. De una minoría cuyos primeros pasos no entenderá la de nuestra vida colectiva por la alegría y la claridad del orden nuevo.

(Haz, núm. 9, 12 de octubre de 1935)




lunes, 30 de septiembre de 2013

CONVOCATORIA PARA EL EQUIPO DE ECONOMÍA SOLIDARIA

HACER UNA PLATAFORMA DE ECONOMÍA SOLIDARIA

Partimos de hechos prácticos y concretos:

Hace unos años, tuvimos una plataforma política donde propusimos un Régimen que promoviera el Comunitarismo (autogestión, cooperativismo, economía solidaria, etc...).  Pero perdido el instrumento político, tuvimos que plantear otra vía. Aprendiendo de los errores y diseñando una estrategia congruente, concreta y eficaz.

Esto no es para el derrotismo,por supuesto. Construir un Movimiento que transforme una Nación y un Estado, no es cosa de votar y ya. Es tarea de años.

Así que vamos a lo siguiente:

1.- Primero lo Urgente: Empezamos desde el 2001 a reorganizar los organismos de proyección social: UNTC, Uniones de Colonos, Sinarkallis... Pero por la difícil situación de recursos y por los obstáculos que nos pusieron varios sectores, tuvimos que enfocarnos en la UNTC. Quien se esforzó en crear cooperativas, proyectos productivos para familias pobres. Pymes y Micro Pymes. Cajas de Ahorro.

2.-Segundo lo Necesario. Hay que educar y capacitar. Educar es transformar la mentalidad individualista y asistencial, por la solidaria y disciplinada. Para entender que se trata de organizarnos para cambiar las realidades del barrio y la comunidad. No solo hacerse de recursos inmediatos y luego retirarse. En esta etapa, estamos en la mayoría de grupos. Implementando la formación de cuadros y dirigentes comunitarios.

3 .- Tercero lo Imprescindible. Tenemos que recuperar, reconstruir y replantear la Plataforma. Hacia donde vamos con todos éstos proyectos sociales? ¿Cómo organizar mejor las redes desde la base? ¿Cómo hacer la estructura de la UNTC y de las organizaciones filiales para que podamos avanzar en promover Legislación, generar recursos más amplios y mejorar la visión de conjunto de todo el Polo de Economía Solidaria que estamos construyendo?

Esto es lo que queremos empezar.

1.- Convocando a un Equipo Nacional de Economía Solidaria

Para trabajar preparando y apoyando. Buscar la gestión más especializada. Más eficaz.

Pero también para preparar la visión teórica que es muy necesaria. Pues aquí está la base para hacer más sustentable el proyecto en general.

Esto nos permitirá generar posturas políticas, sociales, educativas, mucho más sólidas y mejor argumentadas.

2 .- Si te interesa formar parte de éste equipo, envía tu solicitud y comentarios al correo oficial

movimiento.nacional.sinarquista@gmail.com

Para decirte como vamos a organizarnos.

3.- Estamos preparando una Reunión Nacional en México DF. Con tiempo te avisamos.

    Posd. Esta invitación es para quienes ya están participando en trabajo de base, con experiencia en comunidades... Pero si quieres colaborar, lo puedes hacer. Tomando en cuenta que toda aportación será directamente enfocada al trabajo de base en las comunidades que ya están organizadas.



Patria, Justicia y Libertad
Comité Nacional 
Movimiento Nacional Sinarquista






domingo, 29 de septiembre de 2013

Eclipse de la figura del padre y violencia en la sociedad



Leonardo Boff
Adital

Es conocida la crisis de la figura paterna en la sociedad contemporánea. Por su función parental es el principal creador de límites para los hijos e hijas. Su eclipse ha provocado entre los jóvenes en las escuelas y en la sociedad un aumento de la violencia, que es precisamente la falta de consideración de límites.


El debilitamiento de la figura del padre ha desestabilizado la familia. Los divorcios han aumentado de tal manera que ha surgido una verdadera sociedad de familias de divorciados. No sólo ha ocurrido el eclipse del padre, sino también la muerte social del padre.

La ausencia del padre es, a todas luces, inaceptable. Desestructura a los hijos e hijas, borra el rumbo a la vida, debilita la voluntad de asumir un proyecto y conseguir una vida autónoma.

Es urgente reinventar la figura del padre sobre otras bases. Para ello, en primer lugar es de importancia fundamental distinguir entre los modelos de padre y el principio antropológico de padre. Esta distinción, pasada por alto en muchas discusiones, incluso científicas, nos ayuda a evitar malentendidos y a rescatar el valor inalienable y permanente de la figura del padre.

La tradición psicoanalítica dejó claro que el padre es el responsable de la primera y necesaria ruptura de la intimidad madre-hijo/hija y la introducción del hijo/hija en otro continente, el transpersonal de los hermanos/hermanas, abuelos, familiares y otras personas de la sociedad.

En el orden transpersonal y social prevalece el orden y la disciplina, el derecho, el deber, la autoridad y los límites deben valer entre un grupo y otro. Aquí la gente trabaja, entra en conflictos y realiza proyectos de vida. Por esta razón, los hijos/as deben demostrar seguridad, valor y disposición a hacer sacrificios, ya sea para superar las dificultades o para lograr algún objetivo.

El padre es el arquetipo y la encarnación simbólica de estas actitudes. Es el puente hacia el mundo social y transpersonal. El niño, al entrar en ese mundo nuevo, debe poder orientarse por alguien. Si le falta esta referencia, se siente inseguro, perdido, sin iniciativa.

Es en este momento cuando se establece un proceso de importancia fundamental para la psique del niño con consecuencias para toda la vida: el reconocimiento de la autoridad y la aceptación de los límites, que se adquiere a través de la figura del padre.

El niño viene de la experiencia de la madre, del regazo, de la satisfacción de sus deseos, del calor de la intimidad en el que todo es seguro, en una especie de paraíso original. Ahora, tiene que aprender algo nuevo: que este nuevo mundo no prolonga simplemente el de la madre; que en él hay conflictos y límites. Es el padre quien conduce al niño a reconocer esta dimensión. Con su vida y su ejemplo, el padre aparece como portador de autoridad capaz de imponer límites y establecer responsabilidades.

Es propio del padre enseñar al hijo/hija la importancia de estos límites y el valor de la autoridad, sin los cuales no ingresan en la sociedad sin traumas. En esta etapa, el hijo/hija se aleja de la madre, y puede incluso no querer obedecerla más, y se acerca al padre: busca ser amado por él y espera sus directrices para la vida. Es tarea del padre ayudar a superar esta tensión con la madre y recuperar la armonía con ella.

Llevar a cabo esta verdadera pedagogía es incómodo. Si cada padre concreto no la asume está perjudicando fuertemente a su hijo/hija, tal vez de forma permanente.

¿Qué sucede cuando el padre está ausente en la familia o hay una familia solo materna? Los niños parecen mutilados, se muestran inseguros e incapaces de definir un proyecto de vida. Tienen dificultad para aceptar el principio de autoridad y la existencia de límites.

Una cosa es este principio antropológico del padre, una estructura permanente, fundamental en el proceso de individuación de cada persona. Esta función personalizadora no está condenada a desaparecer. Ella seguirá siendo internalizada por los hijos e hijas durante todo el ciclo de vida, como una matriz en la formación de la personalidad sana. Ellos la reclaman.

Otra cosa son los modelos histórico-sociales que encarnan el principio antropológico de padre. Estos son siempre cambiantes, distintos en los tiempos históricos y en las diferentes culturas. Pasan.

Una cosa, por ejemplo, es la forma del padre patriarcal del mundo rural con fuertes rasgos machistas. Y otra cosa es el padre de la cultura urbana y burguesa que se comporta más como amigo que como padre y se exime de poner límites.

Todo este proceso no es lineal. Es tenso y objetivamente difícil, pero imprescindible. Los padres deben estar coordinados, cada uno en su misión única, para actuar correctamente. Deben saber que puede haber avances y retrocesos, que pertenecen a la condición humana concreta, y son normales.

También es importante reconocer que por todas partes surgen figuras concretas de padres que se enfrentan a estas crisis con éxito, viven con dignidad, trabajan, cumplen con sus deberes, muestran responsabilidad y determinación, y así cumplen con la función arquetípica y simbólica para con sus hijos e hijas. Es una función indispensable para que maduren e ingresen en la vida sin traumas hasta que se hagan padres y madres de sí mismos. Es la madurez.
20/09/2013.

lunes, 23 de septiembre de 2013

PRINCIPIOS DEL NACIONALISMO SINÁRQUICO


1.- Nación es la relación entre una Comunidad Humana, la Tierra - Naturaleza donde se aposenta, la Cultura que Hereda y crea y la forma en que se organiza para garantizar su futuro colectivo.
2.- Es importante distinguir entre Estado - Nación - Modelo Económico - Pueblo

a) Estado= Es la estructura jurídica. Las Instituciones y la forma de Gobierno. Entre las formas de Gobierno: Monárquica, Republicana, Centralista,Federal.

b) Nación = Para nosotros, es sinónimo de Patria. Algunos comentan que Patria implica la relación afectiva, poética,emocional. Igual sigue siendo sinónimo.

c) Modelo Económico = Es la forma de producción, distribución de la riqueza, de la propiedad, de las formas de generarla, de modalidades de transferencias de recursos. Puede ser capitalista, socialista en todas sus variables, mixta, etc...


d) Pueblo = Es diferente a Masa, multitud. La Masa humana es la multitud desorganizada, sin sentido de identidad ni de participación. Pueblo significa tener conciencia de participar en una colectividad mayor. Organizada y autónoma de algún grupo externo al mismo Pueblo. La raíz del Pueblo, es la Comunidad. Y la raíz de la Comunidad son las Personas que tienen conciencia de los vínculos comunes. Las necesidades y aspiraciones comunes.




3.- México tiene una Herencia Ancestral.      Conocer México, es darse cuenta de la enorme riqueza cultural. Diversidad milenaria, que desde los Olmecas y mucho antes, han heredado conocimientos, prácticas, formas de ser, pensar y convivir. Pasando por la gran diversidad de Pueblos nahoas, mayas, mixtecos, purhes, las etnias antaño nómadas del norte, los aún casi inaccesibles wixaritaris, etc... Aquí se injerta no sin dolor, la raíz hispánica - europea. También con sus enormes diversidades ( España en la época de la conquista, era un conjunto de reinos muy dispares entre sí). También llegan los Pueblos de origen africano con la esclavitud y posterior liberación (Como en Veracruz, con Yanga) o en el Sur (Costa de Oaxaca y parte de Guerrero).
     Para liberales y conservadores, la historia comienza con ellos. Cuando se forma el Estado post colonial. Para los Nacionalistas, no es el status jurídico el que crea una Nación, sino la Cultura. Por eso, para nosotros, México es una Nación Soberana en su status jurídico, pero Eterna en su sentido cultural. Es decir, desde tiempos inmemoriales han surgido grupos humanos que van creando cultura, y por lo tanto, ponen su parte en crear una Nación. 




4.- La Nación implica tener un Pueblo que la vea como la aspiración concreta.
a) Con Memoria Histórica. Que conoce su Historia, sus fundadores, sus héroes y profetas. Sus errores y sus villanos. 

b) Con una forma de organización social y política donde el Pueblo puede expresarse y darse una forma de vida acorde a sus aspiraciones más trascendentes.

c) Una Utopía en el sentido de Tomas Moro, Campanella, o los Pueblos Tradicionales: Que después de los Ciclos de Fundación, Desarrollo, Expansión, Caos, Crisis y Hecatombe, viene un nuevo tiempo de Renovación.


5.- El Sentido de Trascendencia viene de una Cultura Viva, activa, creadora.
     Cultura es el alma de un colectivo humano. Su forma de ser, pensar, convivir, divertirse, construir, alimentarse, vivir la espiritualidad y la religion, el deporte y la educación. 
     En éste sentido, la Trascendencia viene de que el Pueblo tiene acceso al Pensamiento y Espiritualidad de los Clásicos de su propia historia, pero también de la Historia Universal. Trascender, significa ir más allá de lo cotidiano, de lo básico. Es dejar huella. Aspiramos a que nuestro Pueblo llegue a aportar a la evolución de la humanidad en su conjunto. Así como antaño, los Pueblos Olmecas aportaron conocimientos, los zapotecos su poesía, los toltecas su capacidad constructora y simbólica, los mayas su originalidad.... Los hispanos y sus descendientes también aportaron su genio literario y humanista, los pueblos de origen afro su danza y jovialidad... 
 6.- La Revolución Cultural: No somos ingenuos. La Cultura también tiene un lado oscuro y siniestro. Los Pueblos que toleraron junto a la magnificencia de Quetzalcoatl la ruindad de Tezcatlipoca están de algun modo vivos aquí, donde toleramos - como sociedad masificada- la genialdiad y la vocación universal de tantos héroes actuales.... junto a la ruindad de los funcionarios y la salvaje criminalidad. 

Por eso, la Revolución Cultural significa la purificación, la crítica, el discernimiento.

Esto se hará vía la Educación y la Promoción Cultural.
Pero no somos ingenuos: el Estado actual no está interesado. 
7 .- Necesitamos un Estado que sirva a la Nación. Un Estado que todas sus funciones, decisiones, recursos y esfuerzos, estén encaminados a que el Pueblo se organice y construya la Nación aspirada. 
     El Estado actual, necesita transformarse. Aspirar a tener un puesto público, dejando al Estado como está o peor aún, a que el Estado adquiera formas que sirvan al Modelo Económico y no a la Nación, entonces es una verdadera traición. 
     El Modelo Económico necesario tiene que tener el principio básico de que la economía es la forma en que un Pueblo resuelve sus necesidades básicas, administra sus recursos, genera riqueza y proporciona un nivel decoroso de Vida. 
     El Modelo Económico, por lo tanto, debe estar organizado por el Estado, pero sin absorber en ningún momento la iniciativa de los Pueblos. Esto solo se puede lograr, si la base de un Pueblo administra los Medios de Producción SIN CONTROL DEL ESTADO. +


     Esto no provoca "anarquía" como algunos creen. Esto provoca participación. Pues hay un elemento superior que cohesiona a las Comunidades que han creado cooperativas y empresas autogestionadas: La Nación.
     Esto tampoco implica necesariamente la supresión de las empresas privadas que cumplen con su responsabilidad social. 
     Esto significa que el Estado tiene una parte importante de Planificación y Visión de la Economía, donde deben estar integradas también, los sectores de Economía Social Comunitaria. 

8.- La Nación es Historia y es Destino. Por lo tanto, no tiene que ver con las tonterías de esos nacionalismos que se basan en la "superioridad racial". Mucho menos con la ingenuidad de quien no conoce otro país ( o ni siquiera otra región) y por lo mismo, cree que su vecindad es superior a otras.

     Nuestro concepto de Nación va por otra vía: La Vía del Pensamiento Crítico. Del Espíritu fogueado en la lucha por que el Pueblo viva con dignidad. La Espiritualidad comprometida con la Custodia de la vida en todas sus manifestaciones. Desde la vida forestal, las aguas, rios, fauna.... hasta la vida humana desde el momento de su existencia como Vida.
     Por eso, nuestra Espiritualidad tampoco es fanática ni está sometida a ninguna estructura religiosa. 
     La Nación y las organizaciones nacionalistas, deben actuar en torno a los principios detallados. Pues en el momento en que se enfoquen en actos devocionales o peor aún: si toleran privilegios para grupos religiosos sobre los intereses de la Nación, en ese momento, dejan de ser nacionalistas para ser otra cosa. 

9.- La Organización tiene que ser Política. Porque la Política es la lucha de una comunidad para garantizar su existencia y la vida digna de sus hijos e hijas.
     El Movimiento Nacional Sinarquista es político con ésta aspiración. Social y Cultural también. 
10.- El resumen de la Etica y Espiritualidad, según los pensadores sinarquistas:


a) Buscar la Belleza

b) Amar la Verdad

c) Practicar la Bondad


si tomamos en cuenta éstos principios éticos en la lucha, estaremos en el camino correcto. Será nuestro Nacionalismo, un Nacionalismo profundo, trascendente, espiritual, político y profundamente revolucionario.




domingo, 15 de septiembre de 2013

CONCEPTOS DE EDUCACIÓN. EL CONTENIDO PEDAGÓGICO DE LA PROPUESTA SINARQUISTA.

VISIÓN SINARQUISTA SOBRE LA EDUCACIÓN   

  La visión sobre el Ser Humano, del Movimiento Sinarquista, es que es un Ser en evolución constante. Un ser libre que se comunica, que dialoga, que trasciende. 

     Para construir una Sociedad Humana donde sea posible ser realmente un ser a plenitud, es necesario contar con procesos de Educación que contribuyan a ello. 

     La Educación escolar, es necesaria en éste sentido. Sin ser la única, ni absoluta, ni excluyente, las escuelas siguen siendo necesarias para un Pueblo que no tiene otra estructura de compartir el Conocimiento y de estructuración social. 

     Esto significa, que la Educación Pública tiene que contener una visión enfocada a forjar seres humanos capaces de opinar, de reflexionar, de dialogar y de construir. La Educación Pública debe ser:

  • Crítica
  • Comunitaria - Dialógica
  • Laica
  • Sentido de Trascendencia. Una visión ética, espiritual, integral de la Vida, el Ser y Hacer en armonía con uno mismo, la Otra/Otro, la Naturaleza y la Vocación a lo Histórico. A lo que Trasciende el aquí y ahora.
  • Inserta en los Procesos Sociales de Liberación. Es decir, tiene que estar comprometida en construir una Sociedad basada en Justicia Social, Dignidad, Comunitareidad, Libertad, Solidaridad. 
  • Patriótica. Es decir, que entienda la Herencia Cultural, que trabaje en la producción de Ideas, de Arte, de Expresiones sociales, todo lo que entendemos por Cultura. El Cuidado de la Tierra, la protección de toda vida. Esto es lo que significa para nosotros una Visión de Patria-Nación acorde con la Idea de Justicia Social y de Humanismo sano. 
A continuación, el contenido pedagógico que Freire describe y consideramos parte de nuestra propia propuesta. 

Tomado del Blog Propuestas Educativas y éste, como resumen de las bibliografías mencionadas como fuente. 


PROPUESTAS EDUCATIVAS





Freire sostiene que “la educación verdadera es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo”91. La educación tiene en el hombre y el mundo los elementos bases del sustento de su concepción. La educación no puede ser una isla que cierre sus puertas a la realidad social, económica y política. Está llamada a recoger las expectativas, sentimientos, vivencias y problemas del pueblo.
 
No puede haber una teoría pedagógica, que implique fines y medios de la acción educativa, que esté exenta de un concepto de hombre y de mundo. No hay, en este sentido, una educación neutra. Si para unos, el hombre es un ser de adaptación al mundo (tomándose el mundo no sólo en sentido natural sino estructural, histórico, cultural), su acción educativa, sus métodos, sus objetivos estarán adecuados a esta concepción. Si para otros, el hombre es un ser de la transformación del mundo, su quehacer educativo tiene otro camino. Si lo miramos como una “cosa” nuestra acción educativa se traduce en términos mecanicistas, incidiendo cada vez en una mayor domesticación del hombre. Si lo miramos como una persona, nuestro quehacer educativo será cada vez más liberador”92.

Según Freire la educación es un arma vital para la liberación del pueblo y la transformación de la sociedad y por ello adquiere una connotación ideológica y política claramente definida. Debe ser una empresa para la liberación o caer irremediablemente en su contrario, la domesticación y la dominación.

En la concepción Freireana la educación ocupa el papel central del proceso de concientización - liberación. 

La educación es el instrumento por excelencia tanto para la opresión como para la liberación. En el primer caso, en términos de Freire, se denomina “Bancaria”, porque considera al educando como un recipiente, como un banco donde se depositan los conocimientos. En el segundo caso la educación es denominada “Liberadora”, “Problematizadora” porque parte del carácter histórico del hombre como ser inconcluso que debe realizarse dentro de una situación histórica que debe ser transformada a través de la praxis y la acción de personas que son simultáneamente educadores y educandos.

La educación para Freire es un canto de amor, de coraje hacia la realidad que no teme y que más bien busca que transformar con espíritu comprometido y fraternal. Por ello la educación es diálogo, comunicación entre los hombres, que no se da en el vacío sino en situaciones concretas de orden social, económico y político.

La educación es un proceso de revolución en la cultura, desalienante, liberador y afirmativo de la personalidad nacional.

La educación es un constante vivir experiencias mutuas entre el educador y el educando, quienes en conjunto dan vida a lo que Freire llama educación concientizadora.

La educación es para Freire el arma de lucha contra el atraso y la pobreza.

Concepción Bancaria y Concepción Liberadora de la Educación

a) La Concepción Bancaria de la Educación
Concepción del Hombre
Según Freire, la Educación Bancaria “sugiere una dicotomía inexistente, la del hombre - mundo. Hombres que están simplemente en el mundo y no con el mundo y con los otros. Hombres espectadores y no recreadores del mundo”93.

Para esta educación el hombre es un ser acabado y perfecto frente al mundo. Desconoce el sentido histórico que le pertenece.

Concepción de la Sociedad

Para la educación Bancaria la sociedad es la convivencia entre los hombres como fruto de su acuerdo o consentimiento, que han dado lugar a un orden social justo, equilibrado y sano, que no debe ser violentado sino consolidado.

El Conocimiento

Es considerado como una donación que se hace a quienes se juzgan como ignorantes. Es depositado en el otro en función de propósitos que buscan que mantener la situación existente.

Concepto de Conciencia

La concepción bancaria considera que la conciencia es una sección dentro de los hombres, mecanicistamente separada, pasivamente abierta al mundo que la irá llenando de su realidad; es en su relación con el mundo, una pieza pasivamente abierta a él, a la espera que penetre en ella. “Al educador no le cabe otro papel que disciplinar la entrada del mundo a los educandos”94.

Concepción de la Educación

La educación se desarrolla como un proceso meramente adaptativo que se cumple en dos momentos en las escuelas: El primero, en el que el profesor prepara su clase y el segundo, en el que la dicta y los alumnos archivan la información como depósitos.

Propósitos Educacionales

Según Freire este tipo de Educación conduce a la socialización necrófila, la domesticación social y al quietismo social; asimismo: 

  • Elimina toda capacidad crítico reflexiva; 
  • Inhibe la creatividad del individuo; 
  • Mata la capacidad de respuesta a los desafíos históricos de la realidad; 
  • Satisface los intereses de los opresores; 
  • No supera la contradicción educador - educando; 
  • Es reaccionaria.
  • Concepto del Alumno
  • Los alumnos son vistos como seres vacíos a quienes el mundo llena de contenidos; vasijas o recipientes que deben ser llenados por el educador. Son sólo seres pasivos y receptores. 
  • Relación Educador - Educando
  • Freire en su “Pedagogía del Oprimido” señala las siguientes características de esta relación:95
  • El educador es siempre quien educa; el educando, el que es educado. 
  • El educador es quien sabe; los educandos quienes no saben. 
  • El educador es quien piensa; los educandos son los objetos pensados. 
  • El educador es quien habla; los educandos quienes escuchan dócilmente. 
  • El educador es quien disciplina; los educandos los disciplinados. 
  • El educador es quien opta y prescribe su opción; los educandos quienes siguen la prescripción. 
  • El educador es quien actúa, los educandos tienen la ilusión de que actúan, en la actuación del educador. 
  • El educador escoge los contenidos programáticos; los educandos se acomodan a él. 
  • El educador es la autoridad y se impone; el educando sólo la acata. 
  • El educador es el sujeto del proceso; los educandos son sólo meros objetos.

b) La Concepción Liberadora o Problematizadora de la Educación


Concepción del Hombre

Para la concepción Liberadora de la educación, el hombre es un ser inconcluso, que tiene vocación histórica de liberación (humanización), que entiende que su vocación de ser más no puede lograrse a costa de que los demás sean menos.

Concepción de la Sociedad

Para la concepción liberadora o problematizadora de la educación, la sociedad es el resultado de la acción consciente, reflexiva, comprometida y solidaria de hombres que entienden que no debe de haber opresores ni oprimidos sino seres humanos que tienen un destino histórico en un mundo que debe ser diferente.

El Conocimiento

Para esta concepción el conocimiento es dialéctico e implica praxis reflexiva y reflexión comprometedora que provoca la emersión de la conciencia y su inserción crítica en la realidad, en el que no existe “Yo” sin “No Yo”, en el que se dan simultáneamente conciencia y mundo.

Concepción de la Educación

La Educación Liberadora entiende la educación como un proceso permanente que se rehace constantemente en la praxis, que reconoce que los hombres son seres históricos y por lo tanto inacabados, en y con una realidad que, siendo histórica, es tan inacabada como ellos; que propicia y refuerza el cambio y que entiende que la inmovilidad amenaza de muerte al hombre y a la sociedad.

Propósitos Educacionales

Son propósitos de esta concepción posibilitar una mayor humanización del hombre en un continuo interactuar en y con el mundo y con los demás hombres.

Relaciones entre el Educador y el Educando

Considera como sujetos de la educación al educador - educando y al educando - educador.
Los educandos se transforman en “investigadores críticos” en diálogo con el educador, quien a su vez es también un “investigador crítico”.

El papel del educador es el de proporcionar las condiciones para que el educando pase del nivel de la doxa (opinión) al nivel del logos (conocimiento veraz) en su comprensión del hombre y del mundo.

91. FREIRE, Paulo. “La Educación como Práctica de la Libertad”. (Prólogo de Julio Barreiro).1971. 3ª edición. Edit. Tierra Nueva. Montevideo - Uruguay. p. 1.
92. FREIRE, Paulo. “Sobre la Acción Cultural”. Fondo de Cultura Magisterial. Lima - Perú. p. 19.
93. FREIRE, Paulo. “Pedagogía del Oprimido”. p. 64.
94. FREIRE, Paulo. Ibídem.
95. FREIRE, Paulo. Ibídem., pp. 65 - 76.



martes, 3 de septiembre de 2013

FEMINISMO - MACHISMO: EL ARKHÉ



En los años 70s, se gestó con mayor fuerza y presencia lo que dió en llamarse Movimiento Feminista.

Como una respuesta firme y en ocaciones agresiva, contra lo que llamaban cultura patriarcal, masculina y / o machista.

Como suele suceder, hubo excesos tremendos. Feministas que reivindicaban la "Victoria" sobre el hombre. Y pretendían voltear los roles.

Hubo expresiones totalmente absurdas como la pretensión de que el Hombre es solo un semental y proveedor sin ninguna importancia adicional para la Mujer. Incluso, un obstáculo para la Evolución plena de la Mujer.

El tiempo, la crítica y la autocrítica, permitieron atemperar tales excesos y colocar un enfoque mucho más profundo y sensato:
No se trata que la Mujer se convierta en la "Dueña" del Hombre, tampoco, glorificar a la Mujer y lo Femenino condenando al Hombre y lo Masculino.

Se trata de conciliar lo Femenino - Masculino.

En el Arkhé (El Pensamiento Filosófico Sinarquista), la Sabiduría está en el Justo Medio. En el Equilibrio, la armonia.

La Naturaleza se manifiesta sabia cuando se le permite, y es lo que parece que ha ido calando más en colectivos y asociaciones tanto de Mujeres como de Hombres.

No sin problemas.

Hay Hombres que no se han reconciliado con su ser Masculino y su autoestima, su conciencia de lo Viril, lo Hombre, es muy pobre. Muy limitado.

Estos hombres, que creen que lo Femenino es "superior", procuran colocar a la Mujer - Madre en un pedestal, a la Mujer - Hija en un corral y a la Mujer - Madura la ven como una competidora peligrosa. A tal grado, que buscan atacarla, reducirla, limitarla.

Reconciliarse con lo Masculino, por el contrario, es el proceso que lleva a un Hombre a comprender, que así como la Mujer es un Ser de Ciclos breves ( Muere y renace cada mes), lo Viril se manifiesta en Ciclos mayores.

El Hombre reconciliado procura entender que así como la Mujer es Madre - Maestra- Hechicera - Soberana - Doncella... Así el Hombre también es Padre - Proveedor - Guerrero - Soberano y Discípulo.

En Jung, están muy bien explicados éstos arquetipos. (No son roles sociales, se entiende).

El Arkhé, el Sinarquismo, pretende pues despertar en Hombre y Mujer la Conciencia de Ser, Pensar y Vivir en la plenitud.

Que Hombre y Mujer consigan construirse a sí mismos y comprendan un hecho esencial:

Ni el Hombre - Macho, ni Mujer - Devoradora.

Ni Hombre sometido - mantenido, ni Mujer Sumisa.

Hombre y Mujer solo pueden conciliarse, mediante el ENCUENTRO, el DIALOGO. No sobre la compasión mal entendida.

Esta es la Visión del Arkhé, del Sinarquismo, sobre Mujer y Hombre




miércoles, 28 de agosto de 2013

REPENSAR NUESTRO PAÍS

Lo que hoy conforma el país que llamamos erróneamente México, fue la cuna de una de las seis civilizaciones más antiguas y con origen autónomo del mundo. De la invención de la agricultura y el maíz, en el sexto milenio a.C., hasta la llegada de los españoles, transcurrieron siete milenios y medio de desarrollo humano y cultural de carácter endógeno de nuestra civilización.

Este desarrollo estuvo sustentado en una ancestral sabiduría que se fue creando a lo largo del tiempo y a través de sucesivas generaciones. Los antiguos mexicanos le llamaron TOLTECÁYOTL y representa el patrimonio más importante y el legado más valioso del México antiguo que hemos heredado los mexicanos.

Definitivamente esta sabiduría no se ha perdido. Como no se ha exterminado y desaparecido el pueblo y la Cultura Madre que la generaron. En estos cinco siglos solo ha sido negada por la cultura dominante, pero su presencia es contundente e incuestionable y lo que en esencia nos hace ser lo que somos, como individuos y como pueblo.

Linajes de conocimiento la han mantenido subterráneamente, miles de comunidades la han protegido escondiéndola en el abigarrado sincretismo de la Cultura Popular, y las culturas indígenas la han sabido preservar estoicamente dentro de sus milenarios usos y costumbres. La Toltecáyotl es una forma precisa y muy antigua, de ver y entender el mundo y la vida.

Ante la crisis de las estructuras políticas, sociales y culturales del sistema colonial en el que vive la sociedad mexicana, resulta impostergable e imprescindible retomar la antigua sabiduría “propia-nuestra”, para construir una sociedad más justa y humana, apegada a la esencia de nuestros más profundos ideales y aspiraciones. Se requiere repensar nuestro país.

Porque el país en el que vivimos fue creado en 1821 con una ideología criolla, es decir, por los hijos de los extranjeros avecindados en nuestra tierra, quienes desde la época colonial siempre ignoraron, rechazaron y trataron de destruir la cultura de la civilización vencida. Solo la usaron, pero jamás la valoraron y menos la entendieron.

El México que nace en 1821 es una copia de los países que estaban surgiendo en Europa y que a su vez son el resultado de la iniciativa de “los mercaderes”, que en 1776 crearon a Los Estados Unidos de América con el fin de cambiar “el Viejo Orden Mundial”, en el que la libertad individual, la iniciativa privada, el comercio, el dinero, el agio, las sociedades anónimas, las empresas, estaban controladas y sometidas por el bien común, fuera un reino, un imperio, un sultanato, una federación, en los cinco continentes de este planeta, porque el culto al becerro de oro ha sido el veneno de la humanidad.

La autoridad en todos los pueblos del mundo siempre velaba por el bien común de las mayorías y en este “Viejo Orden Mundial”, el dinero y el poder que de él se generaba, estaba perfectamente controlado y acotado por leyes, autoridades e instituciones, de modo que “los mercaderes” - no tenían libertad y menos poder-.

De esta manera, la creación de los “países” conlleva la creación de una nueva forma de organización social y distribución del poder. Por ello nace la llamada democracia, que es la manera en la que “los mercaderes” (los dueños del dinero), gobiernan al pueblo en su nombre a través de sus títeres-empleados llamados políticos.

La democracia electorera de “los mercaderes” está asociada directamente al libre mercado, la modernidad, la iniciativa privada, la publicidad, la privatización, el individualismo, en síntesis, al concepto de LIBERTAD ECONÓMICA. Entiéndase como “la libertad” de los que tienen el dinero (mercaderes) para imponerse sobre el interés del bien común y las responsabilidades de los gobiernos.

La creación de los países en el siglo XIX responde a una iniciativa de los dueños del dinero por someter a los pueblos y sus gobiernos ancestrales a los intereses del capital y la economía. El objetivo es “modernizar al mundo”, es decir, destruir la sacralidad de la vida, matar a Dios, venerar al becerro de oro, acabar con las tradiciones y costumbres, crear el culto a la ciencia, a la tecnología, a la materia y al consumo, deshumanizar a los individuos y a las sociedades, embrutecerlos y enajenar los sentimientos más elevados de la especie humana.

Por ello, desde 1821 el nuevo país que los criollos crearon a través de  hacer una guerra civil (que ellos llaman de Independencia), en la cual derrotaron con la ayuda de los indígenas y mestizos a los gachupines o Españoles nacidos en España (a quienes expulsaron), creando su “propio país para ellos y de ellos”.

Los criollos hicieron “su México” con las estructuras y cimientos de los trescientos años de colonia. El “México” de los criollos sigue siendo una Colonia, solo que disfrazada de un país democrático. El problema es que después de quinientos años de explotación del pueblo y sus recursos naturales, y la incapacidad y torpeza de los criollos en el poder en los últimos doscientos años, el sistema colonial se esta derrumbando por el nivel de injusticia social y miseria que ha generado.

Los pueblos de México, en su gran mayoría de herencia indígena viven ajenos en el plano conciente a la milenaria herencia de la Cultura Madre. La colonización los ha enseñado a despreciar y denigrar “lo propio-suyo” y en contra parte, a exaltar “lo extranjero-ajeno”. Y cuando nos referimos a “indígena”, no solo es en el sentido morfológico, sino fundamentalmente en lo cultural y espiritual. Porque los llamados “mestizos” tienen más cerca la influencia de la Cultura Madre, que la cultura europea, aunque no tengan la capacidad de reconocerlo por la colonización ideológica.

Los descendientes culturales de la Civilización del Anáhuac viven en un sistema ajeno a su milenaria civilización, despreciando lo propio y exaltando lo ajeno, gobernados por un sistema creado por los dueños del dinero, en el que no tienen ninguna posibilidad de influir en el gobierno y en la toma de decisiones. Perdidos en un laberinto de desolación, permanentemente agredidos, resentidos, violentos, inseguros, miserables, desolados, incomprendidos y autoexcluidos.

Viven en un mar de corrupción e injusticia que han creado sus explotadores criollos, para mantenerlos permanentemente sujetos y explotados, atrapados en sus debilidades. Pobres y miserables, día a día perdiendo sus tradiciones y costumbres. Totalmente penetrados culturalmente. Sin futuro, sin esperanza, desesperadamente aforrándose a la corrupción y a la injusticia, como único medio de sobresalir en el injusto y criminal sistema neocolonial.

Para cambiar este destino, los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos, necesitamos volver a las fuentes de nuestra milenaria civilización. Buscar inspiración en nuestro ancestral legado de experiencia y sabiduría humana, de retomar nuestros ancestrales valores y principios morales y éticos, de recuperar nuestras formas de organización social y gobierno. Pero fundamentalmente, recuperar la esencia de los valores trascendentes de nuestra civilización representados en la búsqueda de la trascendencia espiritual de la existencia, de manera individual, familiar y colectiva.

El futuro de nuestra patria se encuentra en lo mejor de su más antiguo pasado. La esencia de La Toltecáyotl sigue viva y vigente en las tradiciones y costumbres de todos los pueblos que conforman nuestra nación y en el “banco genético de información cultural” de todos los mexicanos. Frente al cataclismo social y ecológico que ha producido la incapacidad, cinismo y deshumanización de la ideología criolla, es necesario empezar a repensar nuestro país. El Anáhuac tiene que resurgir de los escombros de la colonización y el criollismo.

Lo que se requiere es activar esta sabiduría y concientizar al pueblo de su milenario Patrimonio Cultural. En cada mexicano esta guardada la memoria histórica del Anáhuac. En cada célula, en cada corazón, en el espíritu colectivo, en los sentimientos de la Nación se encuentra depositada la luminosa semilla milenaria del futuro.

Autor: Guillermo Marín. Antropólogo. De Toltecayotl.org

LOS ELEMENTOS CULTURALES Y LA IDENTIDAD



Cuál es la razón de la existencia?. Cómo diferenciar los medios de los fines de la vida? Para qué, nuestro incesante existir como individuos y como pueblos. A donde vamos después de la muerte?. Cuál es el origen de todo?

Estas preguntas se las han formulado muchos individuos y muchos pueblos desde tiempos ancestrales.

Preguntas que provienen de espíritus y conciencias maduras, que se cuestionan la existencia humana, más allá de lo cotidiano, inmediato y material de la existencia. Cuando un ser humano piensa y busca respuestas a estas preguntas, esta haciendo FILOSOFÍA.


En efecto, la filosofía trata de responder en un sistema coherente y estructurado de SIGNIFICADOS para la vida humana, estas milenarias preguntas. Cada pueblo y cada ser humano tiene consciente o inconscientemente una respuesta a estas vitales interrogantes de la existencia. Significados múltiples que le dan un orden y dirección a la vida humana.

Cuando un ser humano y un pueblo tienen esta “estructura” de significados y teóricas respuestas, entonces han creado una “visión del mundo y de la vida”, podemos decir con certeza que tienen una “Filosofía”. Cuando los seres humanos ponen en práctica estos postulados teóricos. Cuando en la vida cotidiana están refrendando y explicando sus actos; entonces podemos suponer que están desarrollando su CULTURA, que no es más que la interpretación práctica de estas teorías de la existencia.

La Cultura es todo lo que hace un ser humano en su cotidiano existir. Para ello tiene primero que solucionar problemas materiales de sobre vivencia; tales como, alimentación, techo y sustento. Para de inmediato solucionar problemas espirituales de la trascendencia de la existencia.


En efecto, no hemos venido a la vida tan sólo a comer, habitar una casa y vestir ropa. Estas son necesidades básicas de subsistencia, “no vivimos para comer”. Lo que trato de decir es que la vida tiene mayor trascendencia, no puede ser reducida a tan sólo lo material, básico y concreto. No se pueden confundir los medios con los fines. Los aspectos materiales y básicos de la vida son tan sólo “medios” y jamás fines en sí mismos.


De esta manera “La Cultura” nos permite solucionar los problemas materiales de subsistencia. Pero al mismo tiempo “La Cultura” no permite, nos enseña, nos facilita, la forma de solucionar los problemas de carácter espiritual de la trascendencia de la existencia, donde esta el verdadero motor de la vida, la razón de la existencia. El sentido espiritual, místico y religioso de la vida, es producto de la cultura. Pero no sólo de esa manera se puede responder a la cuestión del “porqué y para qué existir”.


El arte es una de las actividades humanas que permite la expresión y desarrollo del potencial espiritual y creativo de la existencia. Por ello el arte desafortunadamente ha sido tomado como sinónimo de La Cultura. Este error produce que las personas confundan toda la cultura de un pueblo, en la exclusiva producción artística de unas cuantas personas.

Los Elementos Culturales son las expresiones prácticas del pensamiento filosófico de un pueblo que lo expresa en su cotidianidad, de manera sencilla y natural. Las tradiciones, fiestas, usos y costumbres, son las formas de expresar el sentido que tiene un pueblo por la vida y el mundo. Su relación con la naturaleza, con lo divino e inconmensurable, con la vida, lo bello y lo bueno y sus contrapartes. Los Elementos Culturales un pueblo los va creando a través de los siglos y milenios de una manera autónoma y anónima.


Es por esto que los elementos culturales de un pueblo se convierten necesariamente en su IDENTIDAD. En efecto, la forma de entender e interpretar el mundo y la vida quedan plenamente expresados en los Elementos Culturales y estos en conjunto, representan LA IDENTIDAD DE UN PUEBLO.


Los Elementos Culturales y la Cultura, son la esencia de un pueblo, son lo que les identifica y diferencia de los demás pueblos del mundo. Cuando un Proyecto de Desarrollo Cultural del Estado, pretende auspiciar y alentar el desarrollo cultural de un pueblo, fundamentalmente deberá planearlo en su ejecución, con el común de las personas y no solamente con los llamados “artistas”.

El problema que enfrentan los países colonizados, es que además entienden por arte, sólo el que se origina en Europa y menoscaba las manifestaciones de los pueblos originarios a los que no les da el titulo de arte, sino de arte menor, es decir artesanías.


El Desarrollo Cultural de un pueblo, no es más que su desarrollo espiritual. Hoy que el mundo y la vida no sólo se materializan groseramente, sino lo que es peor, se monetizan. Es decir, que la única razón de la existencia es el TENER DINERO, dejando a un lado los valores espirituales que significan y trascienden la vida misma, la promoción y difusión de los Elementos Culturales y la Identidad, se convierten en una obligada tarea y alta responsabilidad del gobierno, por mantener los valores humanos en la sociedad.

Existen países como los propios Estados Unidos, donde el materialismo, el individualismo y el dinero, han creado no sólo la disolución de la familia en un clima de permanente violencia, sino de la propia nación en términos humanos, que no económicos. 

Texto: Antropólogo Guillermo Marín. De Sitio Toltecayotl.org 
Visite www.aquioaxaca.com 



viernes, 23 de agosto de 2013

PAULO FREIRE Y EL SINARQUISMO ( I )




PAULO FREIRE, POR EL MISMO.


Texto autobiográfico.
Nací el 19 de septiembre de 1921, en Recife, Estrada de Encanamento, barrio de la Casa Amarela.


Joaquín Temístocles Freire, de Rio Grande del Norte, oficial de la Policía Militar de Pernambuco, espiritista, aunque no miembro de círculos religiosos, bueno, inteligente, capaz de amar: mi padre.


Edeltrudis Neves Freire, de Pernambuco, católica, dulce, buena, justa: mi madre.


El murió hace mucho tiempo, pero me dejó una huella imborrable. Ella vive y sufre, confía sin cesar en Dios y en su bondad.


Con ellos aprendí ese diálogo que he tratado de mantener con el mundo, con los hombres, con Dios, con mi mujer, con mis hijos. El respeto de mi padre por las creencias religiosas de mi madre me enseñó desde la infancia a respetar las opciones de los demás. Recuerdo aún hoy con qué cariño me escuchó cuando le dije que quería hacer mi primera comunión. Elegí la religión de mi madre y ella me ayudó para que la elección fuese efectiva. Las manos de mi padre no habían sido hechas para golpear a sus hijos, sino para enseñarles a hacer cosas. La crisis económica de 1929 obligó a mi familia a trasladarse hasta Jaboatao, donde parecía menos difícil sobrevivir. Una mañana de abril de 1931 llegábamos a la casa en donde había de vivir experiencias que influirían en mí profundamente.


En Jaboatao perdí a mi padre. En Jaboatao experimenté lo que es el hambre y comprendí el hambre de los demás. En Jaboatao, niño aún, me convertí en un hombre, gracias al dolor y al sufrimiento, que, sin embargo, no me sumergieron en las sombras de la desesperación. En Jaboatao jugué a la pelota con los niños del pueblo. Nadé en el río y tuve mi primera iluminación: un día contemplé a una niña desnuda. Ella me miró y se puso a reír… En Jaboatao, cuando tenía diez años, comencé a pensar que en el mundo había muchas cosas que no marchaban bien. Y aunque era un chiquillo, empecé a preguntarme qué podía hacer yo para ayudar a los hombres.


No sin dificultades pasé mi examen de admisión en la escuela secundaria. Tenía quince años y aún escribía ratón con dos “rr”. A los veinte años, sin embargo, en la Facultad de Derecho, había leído ya las Soroès gramaticaes, de Carneiro Ribeiro; la Réplica y la Tréplica, de Rui Barbosa, y algunos gramáticos portugueses y brasileños; y ya empezaba a iniciarme en el estudio de la filosofía y de la psicología del lenguaje, al tiempo que llegaba a ser profesor de portugués en la escuela secundaria. Empezaba entonces la lectura de algunas obras básicas de la literatura brasileña y de otras obras extranjeras.


Como profesor de portugués satisfacía el gusto particular que siempre he experimentado por los estudios que se relacionan en mi lengua, al mismo tiempo que ayudaba a mis hermanos mayores en el sostenimiento de la familia.


En esta época, a causa de la distancia (distancia que en mi ingenuidad no podía comprender), entre la vida, el compromiso que ésta exige y lo que dicen los sacerdotes en los sermones del domingo, me alejé de la Iglesia (no de Dios) durante un año, con gran tristeza de mi madre. Volví a ella gracias, sobre todo, a las lecturas de Tristán de Ataide, del que siempre me acuerdo, y por el que he experimentado desde entonces una admiración sin límites.


Al mismo tiempo que Ataide, leía a Maritain, Bernanos, Mounier y otros.


Como tenía una irresistible vocación de padre de familia, me casé a los veintitrés años, en 1944, con Elza Maía Costa Oliveira de Recife, hoy Elza Freire, católica como yo. Con ella continué el diálogo que había aprendido con mis padres. Tuvimos cinco hijos. Tres niñas y dos muchachos, gracias a los cuales el campo de nuestro diálogo se amplió.


Debo mucho a Elza, profesora de primaria, y después, directora de escuela. Su valor, su comprensión, su capacidad de amar, su interés por todo lo que hago, la ayuda que jamás me ha rehusado y que ni siquiera tengo necesidad de pedir, me ha sostenido siempre en las situaciones más problemáticas. Fue precisamente a partir de mi matrimonio cuando empecé a interesarme de una manera sistemática por los problemas de la educación. Estudiaba más la educación, la filosofía y la sociología de la educación que el derecho, disciplina en la cual apenas si era un estudiante mediocre.


Licenciado en Derecho en la Universidad que hoy se llama Federal de Pernambuco, traté de trabajar con dos colegas. Abandoné el Derecho después de la primera causa: un asunto de deudas. Tras hablar con el joven dentista, deudor tímido y vacilante, lo dejé ir en paz: que se pase sin mí, que prescinda del abogado, ¡me sentía muy contento de no serlo en adelante!


Trabajando en un departamento de Servicio Social, aunque de tipo asistencial (SESI), reanudé mi diálogo con el pueblo siendo ya un hombre. Como director del Departamento de Educación y de Cultura del SESI de Pernambuco, y después, en la Superintendencia, de 1946 a1954, hice las primeras experiencias que me conducirían más tarde al método que inicié en 1961. Eso tuvo lugar en el Movimiento de Cultura Popular de Recife, uno de cuyos fundadores fui, y que más tarde se continuó en el Servicio de Extensión Cultural de la Universidad de Recife, del que me correspondió ser el primer director.


El golpe de Estado (1964) no solamente detuvo todo el esfuerzo que hicimos en el campo de la educación de adultos y de la cultura popular, sino que me llevó a la prisión por cerca de setenta días (con muchos otros comprometidos en el mismo esfuerzo). Se me sometió durante cuatro días a interrogatorios, que continuaron después en el IPM de Río. Me libré refugiándome en la Embajada de Bolivia en septiembre de 1964. En la mayor parte de los interrogatorios a los que se me sometió lo que se quería probar, además de mi “ignorancia absoluta” (como si hubiera una ignorancia absoluta o una sabiduría absoluta; ésta no existe sino en Dios), lo que se quería probar, repito, era el peligro que yo representaba.


Se me consideró como un “subversivo intencional”, un “traidor de Cristo y del pueblo brasileño”. “¿Niega usted, preguntaba uno de los jueces, que su método es semejante al de Stalin, Hitler, Perón y Mussolini? ¿Niega usted que con su pretendido método lo que quiere es hacer bolchevique al país…?”


Lo que aparecía muy claramente en toda esta experiencia, de la que salí sin odio ni desesperación, era que una ola amenazante de irracionalismo nos había invadido: forma o distorsión patológica de la conciencia ingenua, peligrosa en extremo a causa de la falta de amor que la alimenta, a causa de la mística que la anima.


Del libro: “El mensaje de Paulo Freire. Teoría y práctica de la liberación”.
Paulo Freire






sábado, 17 de agosto de 2013

RECHAZO TOTAL A LAS REFORMAS NEOLIBERALES: POSTURA DEL MOVIMIENTO NACIONAL SINARQUISTA




¿POR QUÉ RECHAZAMOS LAS REFORMAS NEOLIBERALES?

A las y los Militantes, Afiliados y Simpatizantes del Movimiento Nacional Sinarquista

A las Organizaciones Hermanas

A Las Organizaciones Sociales, Populares y Nacionalistas

Al Pueblo de México




1.- Es importante entender, que las reformas (energética,laboral, educativa, etc) no son aisladas. Son diferentes aspectos de un mismo proyecto económico. Este esquema, se ha venido impulsando desde hace más de 30 años, en todo el Planeta. Bajo el nombre genérico de Mundialización. En forma más técnica: Neoliberalismo.

2.- El Proyecto apunta a debilitar a los Estados Nacionales soberanos para poder construir un Mercado mundial abierto, sin más reglas que las necesarias. La Sociedad homogeneizada. La Cultura como un elemento más de lucro. En lo económico, apunta a la prosperidad de las grandes empresas y los grupos de poder financiero-militar. En el supuesto, de que la prosperidad de las multinacionales, derramará ingresos a las clases trabajadoras vía ingreso salarial.

3.- La Reforma Energética, procede a abrir las puertas a las grandes empresas petroleras para que éstas puedan desarrollar negocios paralelos y en conjunto con PEMEX como empresa de capital compartido (no paraestatal).


Este cambio sutil, apunta a algo concreto. Una empresa bajo control del Estado, significa el reconocimiento de que el Estado tiene una Responsabilidad Social y Nacional. Al dejar de considerarse a sí mismo como el responsable de la Nación, el Estado se convierte en administrador de recursos de los contribuyentes. Por lo tanto, pierde todo sentido de Trascendencia, de deber y de historia. Pues su funcion gerencial estará supeditada a las reglas impuestas por las entidades del Comercio mundial como el Consenso de Washington, el G-8, el FMI y otros. Deja de ser Autoridad Legítima para convertirse en administradores de los Grupos Reales de Poder.

4.- A cambio, proponemos lo siguiente:

El Estado tiene un DEBER con la Nación y con el PUEBLO:

  • CONCILIAR INTERESES ENTRE LOS DIVERSOS GRUPOS SOCIALES
  • GARANTIZAR LA EXISTENCIA DEL PUEBLO
  • PROTEGER A LOS SECTORES VULNERABLES.

Para conseguir ésto, necesitamos un Estado que se asuma como el representante de la Nación y no de los grupos de poder económico. Que el Estado cumpla un rol de Rector y Planificador de la Economía. (La economía la definimos como el proceso, por el cual, una comunidad humana resuelve sus necesidades básicas y de existencia).

5.- Los Sinarquistas, somos un pilar de un amplio movimiento social que cree en México. En un México Soberano y Eterno. Que cree en la Justicia Social, la lucha y la dignidad. Que cree en la Libertad, como la capacidad para poder desarrollarse y realizarse a plenitud.

Creemos en el despertar de la Cultura y la Filosofía como esencia de un Pueblo nuevo. Y el Estado, como el instrumento histórico para lograrlo.

El problema en México, es el Estado traidor y su Corte de Partidos neoliberales: PRI-PAN, PRD.

La solución, está en la construcción de comunidades Autogestionarias que consigan crearse una Autoridad Legítima, emanada de la Libre actividad democrática del Pueblo.

Por lo tanto, la oposición nuestra no es por "nostalgia patriotera" ni por "resentimiento social".

Es porque tenemos un Proyecto Social- político-cultural y ético totalmente diferente al Modelo Neoliberal-Capitalista.




Coordinación Política Nacional
COMITÉ NACIONAL COORDINADOR
MOVIMIENTO NACIONAL SINARQUISTA

NUESTRA REFORMA PETROLERA (Artículo del Mtro Garaíz)



Esteban Garaiz

2013-08-13 • ACENTOS

Es evidente que Pemex anda mal. Le duele la cabeza. La solución no es cortarle la cabeza. Su dolor de cabeza es la Secretaría de Hacienda. Desde 1979 no puede cumplir una de sus funciones centrales, que es producir la gasolina que necesitamos.

Los gasolinazos están desequilibrando el ya exhausto mercado nacional. Además, aunque no lo quiera reconocer el Banco de México, el aumento sistemático y continuado del combustible es el factor central de la preocupante inflación; y no de las mejoras salariales (como nos quieren espantar las cúpulas empresariales e incluso las autoridades hacendarias que saben que mienten, a pesar de todos los ejemplos internacionales).

Pemex no puede construir las refinerías que necesita nuestra autonomía económica, sencillamente porque Hacienda la deja exhausta, sin recursos para reinvertir como cualquier empresa sana.

Nadie puede negar que el mundo va gradualmente hacia una economía global. Pero la globalidad económica sana debe ser como una federación, y no como un imperio impuesto por conquista. Los estados federados deben incorporarse a partir de su propia fortaleza interna. Por lo que toca a nuestra patria, camino de la globalidad, su autonomía energética hoy no está garantizada a pesar de contar con recursos energéticos suficientes, aunque no está claro que los tengamos sobrantes.

Si hoy exportamos en crudo la mitad de los dos millones y medio de barriles que Pemex extrae diariamente (a un costo de producción privilegiado por barril), los planeadores de nuestro desarrollo económico (if any) deberían estar previendo el volumen de crudo que hace falta garantizar internamente para materia prima de los combustibles que necesitamos para mantener en movimiento nuestro parque vehicular; además de proyectar a corto y mediano plazo.

Esa debe ser la línea estratégica y no la exportación sin medir consecuencias. Mucho menos establecer compromisos para garantizar seguridad energética de otros. Así es como debemos entrar a la globalidad. Con las precauciones necesarias. Eso dice el sentido común. Que coincide con nuestras “ataduras ideologicas”.

Además, no debemos olvidar que los hidrocarburos son la materia prima de muchos otros productos fundamentales en nuestras cadenas productivas. Como es el caso de los fertilizantes que antes exportábamos, entre 1960 y 1990, y ahora tenemos que importar carísimos vergonzosamente.


Lo que es una de las causas centrales del desmantelamiento del campo mexicano: también importamos alimentos básicos en cantidades peligrosas mientras todas las economías sólidas del mundo subsidian su producción agrícola para garantizarse su seguridad alimentaria. Aquí también se indignan las ataduras ideológicas de más de 15 millones de ciudadanos mexicanos.

Durante su época de esplendor, 1970 – 1990 Fertimex, eficaz empresa pública (que llegó a tener 120 por ciento de productividad al trabajar 360 días del año por el método de “mantenimiento predictivo”) produjo fertilizantes a costos notoriamente económicos con la materia prima proporcionada por Pemex.

Una parte de su producción la exportaba a precios internacionales, con muy jugosas ganancias, que le permitían sostener su crecimiento empresarial. La otra servía para vender insumo subsidiado a los agricultores nacionales, principalmente de granos. Esos sí que eran apoyos racionales y eficaces para el campo mexicano; y no la desparramadera clientelista de ahora.

Para 1982 FERTIMEX contaba con 64 plantas productoras de fertilizantes, que son los insumos básicos que mayor impacto tienen en la productividad agrícola. Producía 4 millones y medio de toneladas.

En 1992 el gobierno mexicano concluyó la privatización; y en 1994 alineó los precios del gas natural según el índice del Corredor de Houston de los Estados Unidos, precisamente cuando ése era el precio más alto del mundo, o sea 88 por ciento más caro que el de el Mar Negro. Hoy la importación de fertilizantes caros ha causado una caída de los rendimientos agrícolas y el abandono de los pequeños productores; y la fuga azarosa de muchos brazos útiles y arriesgados. Pemex sigue lejos de SAGARPA y cerca de la Sría. de Hacienda.


En suma, nuestra Reforma petrolera se reduce a 5 puntos:

1) Hay que liberar a Pemex de la esclavitud de Hacienda y cobrarle lo mismo que pagan las empresas mexicanas (o las petroleras en cualquier parte del mundo); en todo caso un tope máximo de 35 o 40 por ciento sobre utilidad bruta.

2) Eso le permitirá reinvertir para reponer reservas probadas, investigar como lo hacía el Instituto Mexicano del Petróleo y construir en el sexenio las 5 refinerías que le hacen falta.

3) Dado que Pemex lleva 30 años aportando el 40 por ciento del Presupuesto Federal, urge una auténtica reforma fiscal verdaderamente progresiva, que cobre las grandes utilidades y no aumente el IVA castigando aun más los exhaustos ingresos familiares.

4) Reducir las exportaciones a solamente los sobrantes de la producción para atender la industrialización interna.

5) No andar financiando los altísimos costos de las tecnologías iniciales para extraer con empresas extranjeras el shale mientras aprenden a nuestras costillas.

www.estebangaraiz.org

jueves, 1 de agosto de 2013

DE TEILHARD DE CHARDIN, (JESUITA,CIENTÍFICO,MÍSTICO Y FILÓSOFO)


El punto de vista y el método:

Mientras que Santo Tomás de Aquino vivió en una época en que coexistían, cada una con “su verdad”, la religión y la filosofía, Pierre Teilhard de Chardin vive en una época en que coexisten y compiten ciencia y religión. Así como Santo Tomás pertenece tanto a la filosofía como a la religión, y las compatibiliza en una verdad única, Teilhard de Chardin pertenece tanto a la religión como a la ciencia, y trata de compatibilizarlas en una única verdad.

T. de Ch: “La originalidad de mi creencia consiste en que tiene sus raíces en dos campos de la vida habitualmente considerados como antagonistas. Por educación y formación intelectual, yo pertenezco a los «hijos del Cielo». Pero por temperamento y por estudios profesionales, yo soy un «hijo de la Tierra». Situado así por la vida en el corazón de dos mundos de los que conozco, por una experiencia familiar, la teoría, la lengua y los sentimientos, no he erigido ningún tabique interior, sino que he dejado que actúen en plena libertad una sobre otra, en el fondo de mí mismo, dos influencias aparentemente contrarias. Pues bien; al término de esta operación, después de treinta años consagrados a perseguir la unidad interior, tengo la impresión de que se ha operado, naturalmente, una síntesis entre las dos corrientes que me solicitan. Una no ha matado a la otra. Hoy creo, probablemente, más que nunca en Dios y, desde luego, más que nunca en el mundo. ¿No está aquí, a una escala individual, la solución particular, esbozada al menos, del gran problema espiritual con el que choca, en la hora presente, el frente de avance de la humanidad?”

(Citado en “Introducción al pensamiento de Teilhard de Chardin” de Claude Tresmontant – Taurus Ediciones SA)

Los escritos de Teilhard de Chardin tratan de ser estrictamente científicos, si bien luego podrán ser interpretados desde una visión cristiana. Al respecto se citan algunas aclaraciones que aparecen en distintos escritos de Teilhard de Chardin.

T. de Ch: “Las páginas que siguen no tratan de presentar directamente ninguna filosofía; pretenden, por el contrario, extraer su fuerza del cuidado que se ha tenido en evitar todo recurso a la metafísica. Lo que se proponen es expresar una visión tan objetiva e ingenua como sea posible de la Humanidad considerada (en su conjunto y en sus conexiones con el universo) como un fenómeno”. “Ni explícitamente, ni implícitamente, se ha introducido en nuestros desarrollos la noción de lo mejor absoluto, o la de causalidad, o la de finalidad. Una ley experimental, una norma de sucesión en la duración, esto es lo que presentamos a la sabiduría positiva de nuestro siglo”.

“Quede bien entendido, en primer lugar, que, en lo que sigue, me limito expresamente, como es conveniente, al terreno de los hechos, es decir, al dominio de lo tangible y de lo fotografiable. Al discutir, como sabio, perspectivas científicas, debo atenerme, y me atendré estrictamente, al examen del orden de las apariencias, es decir, de los fenómenos”.

El sentido de la evolución:

Desde la religión o desde la filosofía se habla de la “finalidad del universo”, o de la “finalidad del hombre”, como si mediante la revelación o mediante la razón pudiéramos descubrir la voluntad explícita del Creador. En cambio, desde la ciencia sólo podemos hablar de un “sentido”, como una tendencia observable de la evolución del universo, o de la humanidad. Luego, a partir de este sentido, es posible hablar de una finalidad implícita, o finalidad aparente.

T. de Ch: “La evolución es la expresión de la ley estructural (a la vez, de «ser» y de conocimiento) en virtud de la cual nada, absolutamente nada, podría entrar en nuestra vida y visión más que por vía del nacimiento, sinónimo, en otros términos, de la «pan-interligazón» temporal-espacial del Fenómeno”. “No fue hasta el siglo XIX, bajo la influencia de la Biología, cuando fue descubierta la «coherencia irreversible» de todo lo que existe. La menor molécula de carbono está en función, por naturaleza y por posición, del proceso sideral total; y el menor protozoario está tan estructuralmente mezclado con la trama de la Vida, que su existencia no podría ser anulada, por hipótesis, sin que se deshiciese ipso facto la red entera de la Biosfera. La distribución, la sucesión y la solidaridad de los seres, nacen de su concrescencia en una génesis común. El tiempo y el espacio se unen orgánicamente para tejer, los dos juntos, la Tela del Universo…”.

Claude Tresmontant escribe: “Toda la obra científica de Teilhard puede caracterizarse como un esfuerzo para leer, en la misma realidad, y sin acudir a ningún supuesto metafísico, el sentido de la Evolución, para elucidar su intencionalidad inmanente, en el orden mismo del fenómeno, por el método científico solamente, generalizando así, en el dominio del Fenómeno espacio-temporal total, una diligencia reconocida como legítima en otras regiones del saber, en psicología, por ejemplo, como ya hemos dicho”.

T. de Ch: “Nos encontramos frente a un problema de la Naturaleza: descubrir, si existe, el sentido de la Evolución. Se trata de resolverlo sin abandonar el dominio de los hechos científicos. Esto es lo que voy a tratar de hacer aquí”

(De “El fenómeno Humano” – Taurus Ediciones SA – Madrid 1967)

El parámetro de complejidad creciente:

Posiblemente, el principio de complejidad-conciencia sea el concepto más importante aportado por Teilhard de Chardin. De verificarse su existencia, abre una gran posibilidad para la tan ansiada unidad de ciencia y religión. Este principio describe la sucesión que va desde las partículas, átomos, moléculas, células, etc., hasta llegar a la vida inteligente, lo que implica un doble ascenso desde lo simple a lo complejo y desde la materia inerte hasta la vida consciente de sí misma.

T. de Ch: “Existe, propagándose a extracorriente a través de la entropía, una deriva cósmica de la Materia hacia estados de orden cada vez más centro-complicados (y esto, en dirección a un tercer infinito –Infinito de complejidad- tan real como lo Ínfimo y lo Inmenso. Y la conciencia se presenta experimentalmente como el efecto específico de esta complejidad llevada a valores extremos”.

“En la tabla así construida por orden de complejidad, los elementos se suceden por orden histórico de nacimiento. En nuestra tabla de complejidades, el puesto ocupado por cada corpúsculo sitúa cronológicamente a ese elemento en la génesis del universo; es decir, en el tiempo. Le pone una fecha”. “…la biología no será otra cosa que la Física de lo complejo muy grande”.

“Lo viviente ha sido considerado desde hace mucho tiempo como una singularidad accidental de la materia terrestre, con lo que resulta que la biología entera queda sin comprobación en sí, sin lazo inteligible con el resto de la física. Todo cambia si (como lo sugiere la curva de corpusculización) la vida no es otra cosa, para la experiencia científica, que un efecto específico de la materia complejificada; propiedad co-extensiva en sí a la Tela cósmica entera, pero captable solamente por nuestra mirada allí donde la complejidad sobrepasa cierto valor crítico, por debajo del cual no vemos nada”

El parámetro de cefalización:

Claude Tresmontant escribe: “Lo que mide el grado de vitalización alcanzado por la materia en un momento dado, es –responde Teilhard- su grado de «interiorización», su «temperatura psíquica», su nivel de conciencia. ¿Cuál es el órgano especialmente conectado con el desarrollo psíquico del ser? Es, sin duda, el sistema nervioso. Este es el parámetro del que teníamos necesidad para elucidar, en la diversidad inextricable de las variaciones secundarias, el sentido de la evolución biológica; podemos enunciar la ley de cefalización:

T. de Ch: “Cualquiera que sea el grupo animal (vertebrado o artrópodo) del que se estudie la evolución, es de destacar que, en todos los casos, el sistema nervioso crece con el tiempo en volumen y en orden, y, simultáneamente, se concentra en la región anterior, cefálica, del cuerpo. Tomados en el detalle de los miembros y del esqueleto, los diversos tipos organizados pueden diferenciarse perfectamente, cada uno según su línea propia, en las direcciones más diversas o más opuestas. Considerada en el desarrollo de los ganglios cerebrales, toda vida, toda la vida, deriva (más o menos rápidamente, pero esencialmente), como una sola ola ascendente, en la dirección de los cerebros más grandes”.

“Entre las infinitas modalidades en que se dispersa la complicación vital, la diferenciación de la substancia nerviosa se destaca, tal como lo hacía prever la teoría, como una transformación significativa. Da un sentido, y por consiguiente demuestra que hay un sentido en la evolución”.

“Abandonada a sí misma largo tiempo, bajo el juego prolongado de las probabilidades, la materia manifiesta la propiedad de ordenarse en agrupamientos cada vez más complejos, y, al mismo tiempo, cada vez más impregnados de conciencia; este doble movimiento conjugado de enrollamiento cósmico y de interiorización (o centración) psíquica prosigue, acelerándose y avanzando todo lo lejos que es posible, una vez iniciado”.

“Esta deriva de complejidad-conciencia (que desemboca en la formación de corpúsculos cada vez más astronómicamente complicados) es fácilmente reconocible desde lo atómico, y se afirma en lo molecular. Pero es, evidentemente, en lo viviente donde se descubre con toda su claridad, y toda su aditividad; al mismo tiempo que se transpone en una forma cómoda y simplificada: la deriva de cerebración”.


La evolución continuada:

Además de la evolución biológica y la tendencia descripta antes, le sigue la evolución cultural del hombre, que ha de ser una continuación de aquélla.

T. de Ch: “Sin ninguna razón científica precisa, sino por simple efecto de impresión y rutina, hemos adquirido la costumbre de separar unos de otros, como si pertenecieran a dos mundos diferentes, los ordenamientos de individuos y los ordenamientos de células, siendo sólo los segundos mirados como orgánicos y naturales, por oposición a los primeros, relegados al dominio de lo moral y lo artificial. Lo social (lo social humano sobre todo), se considera asunto de historiadores y de juristas, más que de biólogos…”

“Superando y desdeñando esta ilusión vulgar, intentemos, más sencillamente, la vía contraria. Es decir, ampliemos, sin más complicaciones, la perspectiva reconocida más arriba como válida para todos los agrupamientos corpusculares conocidos, desde los átomos y las moléculas hasta los edificios celulares inclusive. Dicho de otra forma, decidamos que los múltiples factores (ecológicos, fisiológicos, psíquicos…) que actúan para aproximar y relacionar establemente entre sí a los seres vivientes en general (y más especialmente a los seres humanos), no son más que la prolongación y la expresión, a este nivel, de las fuerzas de complejidad-conciencia, que, como decíamos, siempre han sido actuantes, para construir (tan lejos como sea posible y en todos los lugares donde sea posible en el Universo), en dirección opuesta a la entropía, conjuntos corpusculares de orden cada vez más elevados”.

El paso de la reflexión:

Claude Tresmontant escribe: “Según la expresión de Julian Huxley, el hombre no es otra cosa que la evolución hecha consciente de sí misma. El hombre toma conciencia de la corriente ontológica que le arrastra y tiene en su mano ciertas palancas de mando”. “La condición primera para que el hombre acabe la obra cósmica emprendida, es que la evolución (o en términos metafísicos, la Creación) descubra que tiene un sentido”. “Si hay fracaso, la culpa no deberá ser imputada al Universo, ni a la Creación, sino al hombre. Y Teilhard veía en las filosofías del absurdo y en la derelicción los signos inquietantes de un «aburrimiento» que, para él, es el más grande, el único peligro que puede amenazar a la evolución”.

T. de Ch.: “El hombre no es solamente una nueva «especie» de animal, como todavía se repite con demasiada frecuencia. Representa, inicia una nueva especie de vida»”

“Después de la era de las evoluciones sufridas, la era de la auto-evolución”. “En él, la conciencia, por primera vez sobre la Tierra, se ha replegado sobre sí misma, hasta convertirse en pensamiento”.

“…para el mundo, estar construido de tal modo que el pensamiento que ha salido evolutivamente de él tenga derecho a considerarse irreversible, en lo esencial de sus conquistas y que la conciencia, florecida sobre la complejidad, escape, de una manera o de otra, a la descomposición de la que nada podrá preservar, a fin de cuentas, al tallo corporal y planetario que la soporta. A partir del momento en que ella se piensa, la evolución no podrá ya aceptarse, ni autoprolongarse, más que si se reconoce irreversible, es decir, inmortal”.

La convergencia de la evolución:

T. de Ch: “El hombre, al mismo tiempo que un individuo centrado en relación consigo mismo (es decir, una «persona»), ¿no representa un elemento, en relación con alguna nueva y más alta síntesis? Conocemos los átomos, sumas de núcleos y de electrones; las moléculas, sumas de átomos; las células, sumas de moléculas…¿No habrá, entre nosotros, una humanidad en formación, suma de personas organizadas? ¿Y no es ésta, por lo demás, la única manera lógica de prolongar, por recurrencia (en la dirección de mayor complejidad centrada y de mayor conciencia), el curso de la moleculización universal?”

El punto Omega:

Mientras que el sentido de la evolución nos lleva hacia una etapa de espiritualización humana, las propias profecías bíblicas predicen un acontecimiento similar, consistente en la Parousía, o Segunda Venida de Cristo, quien dijo: “Yo soy el alfa y la omega, el primero y el último…”. De ahí, seguramente, la denominación de “punto Omega” para esta convergencia. La explicación más simple para esta aparente coincidencia, implica que el cristianismo es una religión natural, por lo que no resulta nada extraño de que ocurra la mencionada convergencia.

T. de Ch: “Se miren como se miren las cosas, el universo no puede tener dos cabezas, no puede ser «bicéfalo». Por sobrenatural que sea, por consiguiente, al final de la operación sintetizante reivindicada por el dogma para el Verbo encarnado, no podrá ejercerse en divergencia de la convergencia natural del mundo, tal como lo hemos definido más arriba. Centro universal «crístico» , fijado por la teología, y Centro universal cósmico, postulado por la antropogénesis: ambos focos, a fin de cuentas, coinciden (o, por lo menos, se superponen) necesariamente en el medio histórico en que nos encontramos situados. Cristo no sería el único motor, la única salida del universo, si el universo pudiera, de una forma cualquiera, agruparse, incluso en un grado inferior, fuera de él. Cristo, más aun, se encontraría aparentemente en la incapacidad física de centrar en sí mismo, sobrenaturalmente, al universo, si éste no hubiera ofrecido a la Encarnación un punto privilegiado donde todas las fibras cósmicas, por estructura natural, tienden a reunirse”.

(Textos extraídos de “Introducción al pensamiento de Teilhard de Chardin” de Claude Tresmontant – Ediciones Taurus SA – Madrid 1962)