martes, 21 de diciembre de 2010

¿Donde nace Jesus Ahora?


¿Dónde naces Jesús hoy?
Arnaldo Zenteno S.J, Comunidades Eclesiales de Base de Nicaragua (CEB).
Adital

-Meditando ante los Niños-Niñas trabajadores de la calle.
¿Dónde naces Jesús hoy?
¿Dónde queda Belén?
¿Dónde queda el pesebre?
¿Dónde te arropan María y José
con los pañales del Amor?

¿Por qué Jesús hoy
no tenés pesebre,
y estás desnudito
hurgando en los basureros,
pidiendo reales
o limpiando parabrisas
en el duro sol
hasta entrada la noche?

¿Por qué Jesús hoy
te roban la infancia
y te quieren seguir matando
los herodes modernos?

¿Por qué Jesús hoy
no se nos conmueven las entrañas?
¿Por qué Jesús
no escuchamos tu llanto?
¿Por qué no te arropamos
con nuestro amor?

¿Por qué Jesús hoy
te quieren borrar
con un Santaclos regordete
con una risa hueca,
lleno de regalos
para los que tienen dinero?

¿Por qué Jesús hoy
no nos acercamos
como los pastores
a tu pesebre en los semáforos?
y ¿por qué no te hacemos hoy
una pesebrera,
pues en nuestros Belenes
para ti no hay pesebre,
ni pañales?
¿Los hará nuestra Amor!

¿Dónde naces Jesús hoy?
¿Dónde lloras,
¿Dónde nos llamas?
¿Dónde nos esperas?

-A l@s niñas y niños trabajadores de la calle.

Arnaldo Zenteno S.J.
En la Celebración de Navidad de las CEB.

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QUERIDAS AMIGAS: ¡MUY FELIZ Y BUENA NAVIDAD!

Aunque este año, por la crisis económica no tengamos la fiesta en grande como otros años, pero con mucha alegría y amor, les compartimos estos cariñitos para ustedes y sus hijitas e hijitos.

Y les comparto esta cartita de Reflexión Navideña, y un pequeño poema. Quiero que sientan Jesús quiere nacer en la casita de ustedes, en su familia en esta Navidad. Les deseo que la pasen con paz y amor, con tranquilidad, en la pobreza como Jesús nació- nació pobre, pero como Buena Noticia del Amor de Dios para todo el Pueblo, en especial para los Pobres.
Un abrazo navideño con mucho cariño,

Arnaldo.

LA NAVIDAD CRISTIANA Y LA NAVIDAD CONSUMISTA.

En contraste con las Niñas y Niños que en la carretera de Masaya están en los semáforos pidiendo reales hasta las 10 u 11 de la noche, están todas las luces de los grandes hoteles y restoranes de lujo.

Vivimos dentro del torbellino comercial de las compras y más compras, de los regalos y más regalos. Es el torbellino Consumista que tiene su dios y sus ídolos: Santa Claus y el dinero. Tiene también sus Santuarios: los grandes centros comerciales. Y todo esto en nombre o con el pretexto de la Navidad. Esta navidad comercial es buena noticia para los que tienen dinero, para los comerciantes, para los que reciben costosos regalos, para los Medios de Comunicación que rebosan de anuncios y más anuncios muy bien pagados.

Bueno de esa Mesa rica también caen algunas migajas-como caían de la mesa del Epulón que critica el Evangelio. Migajas para los pequeños comerciantes, para los taxistas que hacen su agosto en diciembre, y para las Niñas y Niños pobres que reciben como gran cosa, un juguetito. Sin duda hay sus excepciones, hay gente que tiene dinero, que son justos en su trabajo y pago de salarios, y que comparte con buena voluntad unos regalos para las Niñas y Niños desamparados. También hay gente de clase media y gente pobre que comparte con los más pobres. Hay excepciones, pero en general el torbellino comercial y la competencia de regalos, nada tiene que ver con la Navidad Cristiana.

Veamos algunos contrastes o mejor dicho contradicciones.

Jesús es la Buena Noticia de Dios para los Pobres a los que se anuncia la gran alegría del Nacimiento del Salvador. La navidad comercial es buena noticia para los ricos que ponen su salvación en el dinero y en el poder. No es buena noticia para los pobres. En la Navidad Cristiana el primer anuncio es a los Pastores Pobres. En la Navidad Comercial el primer y principal anuncio es para los que tienen dinero.

Jesús nace pobre y entre los pobres rodeado del amor y cariño de María y José. Jesús al nacer no tiene casa. En la navidad comercial, el que nace, renace y se multiplica es el dinero para comprar y gastar en regalos, grandes cenas, grandes paseos.

Jesús es la Buena Noticia de Dios para la Humanidad y especialmente para los Pobres y Oprimidos. La navidad comercial puede tener imágenes de Jesús en sus centros comerciales, pero su dios es Santa Claus con su risa hueca.

En el centro de la Navidad Cristiana están la Justicia, el Consuelo de Dios y la verdadera Paz. En el centro está Jesús.
En la navidad comercial y en el desenfreno consumista, no está Jesús en el Centro. Y en ese mundo domina,campea la injusticia. El consuelo que ofrece al pueblo es propaganda comercial, el que los pobres puedan ver los aparadores o se frustren más por no poder comprar buenos regalos. El consuelo del mundo neoliberal son palabras,palabrería: nos irá mejor con el TLC. La felicidad está en los buenos regalos. Y también están las promesas politiqueras de que nuestra Nicaragua será mejor cuando ellos gobiernes y se satisfarán las necesidades y sueños del pueblo.Cúantos políticos electores, son Santa Claus con otro disfraz.

Y la Paz ¿cómo puede haber Paz sin justicia? Para Bush, como antes para Reagan y mucho más antes, para los conquistadores y todavía más antes, para el imperio romano que dominaba en tiempo de Jesús, la paz, su paz es impuesta por la guerra. La paz es la sujeción, el dominio y todo el poder.

La Paz que trae Jesús a todas las Mujeres y Hombres de buena voluntad, es la paz de la verdadera fraternidad, de una vida humana íntegra. Es la paz fruto de la Justicia y del Amor. Es la Paz en que se respeta a los más pobres y oprimidos y en la que tienen un lugar especial los Niños y Niñas hoy tan abandonados.

Jesús mismo fue emigrante, con María y José. Y cómo celebran la Navidad tantos Nicas emigrantes en Costa Rica o rumbo a Estados Unidos.

La Navidad es recibir a Jesús con su vida, su mensaje con su clamor por la Justicia y su Mandamiento del Amor. Y esta Navidad, está ocultada y como como dice Dom Pedro Casaldáliga: santa claus se ha robado del pesebre a Jesús. Sí se lo ha robado de muchos corazones, y en su lugar ha puesto al dios dinero, al consumismo.Y en lugar del sueño de Jesús, el Reino de Dios, una vida más humana y más justa, en su lugar está el comprar y comprar, tener y tener más. En lugar de la fiesta cristiana, de la alegría en Jesús, la fiesta se mide por la abundancia de comidas, de bebidas y regalos. Y allí ¿dónde quedó Jesús? ¿Cómo lo haremos presente en verdad en esta Navidad? ¿Cómo contribuimos a que sea Buena Noticia para los Pobres?

Arnaldo Zenteno

* Del Equipo de Servicios CNP. Comunidades Eclesiales de Base de Nicaragua