sábado, 29 de noviembre de 2014

NOSOTROS LOS DESESTABILIZADORES




Nosotros los que un día de Mayo, llenamos las calles de León y de toda la Patria, con Banderas Rojas y Verdes. Nosotros que en la noche oscura de la opresión atragantamos a los tiranos en su banquete.

Nosotros, los que en tiempos de MUNDIALISMO FINANCIERO, USUREROS GOBERNANDO, CAPITALISTAS IMPONIENDO SU LEY BRUTAL Y SÁDICA nos Rebelamos.

Juramos desestabilizar al Estado Neoliberal y Capitalista, como lo juraron los viejos camaradas en el lejano año del 37.

El Estado Moderno mexicano, nace en las logias más rancias, hipócritas, corruptas y represoras desde la Constitución del 57. Con sus complicidades y sus fariseos.

El liberalismo nace más como la promesa de libertad individual que como un hecho concreto de Justicia Social.

Así, el liberalismo fué la Libertad del Latifundista y el Hacendado, pero la nula o apenas esbozada, justicia para el peón, el trabajador y el pequeño propietario.

En 1917, el Plan era matar la Revolución Popular y Nacionalista de Zapata y usar su muerte para callar disidencias.

El naciente y poderoso grupo Sonora se dedicó a matar: seguidores de De la Huerta, vecinos que reclamaban agua potable en el DF, escobaristas, vasconcelistas, católicos (sacerdotes, monjas y laicos).

Más tarde, siguen matando sindicalistas que no se sometieron a su ESTADO Y SUS INSTITUCIONES.

Masacran campesinos e indígenas que no se someten al carro oficial.

Y el Estado usa su ingenio para dominar: Crea su tendencia "izquierdista" y su tendencia "derechista".

Así controla y manipula a los que poco analizan el escenario completo.

Así, consigue usar a "nacionalistas" de derecha. Los usa como fuerza de choque contra la izquierda independiente.

Y así usa a la "izquierda" mercenaria, para acusar a cualquier expresión disidente que sin ser netamente de izquierda, sí asume posturas que hacen peligrar al Estado.

Porque el Estado Moderno mexicano, no es un Estado en el sentido clásico de las Ciencias Políticas.

El Estado es el Pacto entre los cacicazgos regionales.

Por eso, es tan común ver caciques que son políticos con Poder y a la vez, tener sicarios y dedicarse a actividades delincuenciales en total impunidad.

Por eso, el Estado Mexicano actual no nos representa. No representa a la Patria ni al Pueblo.

Nuestra lucha es la Insurrección del Espíritu. De lo más noble que hay en el espíritu humano: su sentido de diálogo, de trascendencia, de creatividad, solidaridad, amor y esperanza.

Contra las fuerzas de la Usura, la esclavitud y la demencia.

Somos inconformistas y disidentes.

Nosotros, los desestabilizadores de ese Estado, preferimos reclamar, como el 23 de Mayo de 1937:

HAGAMOS NACER LA PATRIA NUEVA
CON JUSTICIA SOCIAL, DEMOCRÁTICA, POPULAR Y CON DIGNA LIBERTAD.

Libertad basada en la ética más alta, la conciencia más despierta, la solidaridad más activa, el espíritu más puro y la lucha más profunda que haga alzar a un Pueblo, que desde hace décadas, aspira anhelante por una Vida Digna.