miércoles, 8 de junio de 2011

SIGUE LA MARCHA POR LA PAZ CON JUSTICIA

El dolor es tan grande... que no existen palabras


Se unen saltillenses al llamado





Con lágrimas, muestran saltillenses la impotencia ante la ola de violencia que azota al país, al arribar a Saltillo la Caravana por la Paz. 8

 Miércoles, 08 de Junio de 2011





Quienes no tienen voz, quienes no son poderosos, decidieron unirse al llamado de la Caravana de la Paz, porque de esa manera pueden expresar su reprobación hacia la injusticia, la impunidad y el abuso de poder.

Las lágrimas y las miradas de impotencia fueron tal vez más evidentes que las palabras pronunciadas por las víctimas de la inseguridad y de la indiferencia de las autoridades; que prefieren minimizar, antes que hacerse cargo del grave problema de derechos humanos que aqueja a México.

Los activistas que recibieron a Javier Sicilia a su paso por Saltillo el día de ayer contaron sus historias para que no se vuelvan a repetir.

Con tres horas de retraso arribó el contingente procedente del estado de Durango. El obispo Raúl Vera López fue el anfitirón de la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad, que hizo su primera parada en el kilómetro 1 de la carretera a Torreón para hacer sonar la campana de la esperanza.



En el Colegio Ignacio Zaragoza fueron recibidos por 13 Organismos No Gubernamentales de Saltillo que trabajan en el tema de derechos humanos, quienes junto con los integrantes de la caravana escucharon las demandas de quienes han sufrido abusos, vejaciones, intimidaciones por parte de las instancias encargadas de procurar justicia.



Diana Iris García, miembro de Fuerzas Unidas por Nuestros desaparecidos en Coahuila, habló que el Estado mexicano no les ha hecho justicia y tan sólo son víctimas de una guerra que no es suya.



Alrededor de 300 personas se congregaron en el auditorio del Colegio Ignacio Zaragoza para secundar la petición de los migrantes, y de los periodistas quienes pudieron hacer visible su problemática sobre la falta de garantías para ejercer su profesión, en la voz de Leticia Espinoza, reportera de un medio local.



María Trinidad Cantú, madre de uno los mineros sepultados en Pasta de Conchos, dijo que es necesario seguir alzando la voz, porque los mineros siguen muriendo por las condiciones en las que trabajan.





LA VOZ DEL OBISPO






El obispo Raúl Vera habló sobre la agresión a un centro de rehabilitación en Torreón el día de ayer con saldo de 11 muertos.



"Este es el escenario de nuestro país de nuestro estado y de estos hechos terribles debe surgir al proyecto al que le apostamos, para construir el México que queremos. Estamos viendo el mal estructural en toda esta multiplicación de crímenes e impunidad".







Los señores de la muerte



Javier Sicilia dijo en Saltillo que las cifras de 40 mil muertos y 10 mil desaparecidos nada dicen si esas familias destrozadas no cuentan sus relatos y muestran su dolor. "A lo largo de la Caravana del Consuelo, esos testimonios y sufrimientos hablan del desprecio que tienen los criminales por nosotros y una buena parte de la clase política".



Esos relatos muestran que hijos, hijas, padres, madres, hermanos, hermanas, han sido destrozados por seres humanos, "con rostros iguales a los nuestros".



A lo largo de la Caravana, dijo, se han ido sumando testimonios de las víctimas y de sus familiares. "Se levantan las voces en cada lugar, para decirles a los señores de la muerte que el espíritu vive y está dispuesto a conquistar la paz".



Por Sofía Noriega