viernes, 10 de febrero de 2012

Países no respetan derecho a la educación de personas con deficiencias


Karol Assunção
Periodista de Adital
Adital


Se estima que 600 millones de personas presentan algún tipo de deficiencia en el mundo. Además de los cuidados especiales, estas personas poseen derechos que, así como los de cualquier otro ciudadano, necesitan ser respetados. Sin embargo, no es eso lo que sucede. A causa de esto, organizaciones internacionales presentarán, el próximo 6 de noviembre, una denuncia formal a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La idea es exponer la violación del derecho a la educación de las personas con deficiencia en América Latina y en el Caribe. En la ocasión, estarán presentes: el Relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Derecho a la Educación, Vernor Muñoz; el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil); y la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (Clade).

De acuerdo con la coordinadora general de la Clade, Camilla Croso, el objetivo principal de la reunión con la CIDH es sensibilizar a los comisionados en la cuestión de la discriminación de las personas con deficiencias. “Espero que a partir de esta sensibilización los comisionados puedan ser más enfáticos en los Estados de América Latina y el Caribe para garantizar el derecho”, comenta.

Además, la coordinadora subraya que ésta es una oportunidad para dar mayor visibilidad al problema de la violación de los derechos de las personas con deficiencia en la región. “Esta es una cuestión que aparece poco en el debate educativo”, destaca.

Prueba de esto es la dificultad para sistematizar los datos de estas faltas de respeto en los países latinoamericanos y caribeños. Según Camilla, todavía hay poca información de estas naciones en cuanto a la situación de la educación para las personas con deficiencias. Y, de acuerdo con ella, ésta también es una demanda que las organizaciones llevarán a la CIDH. “[Queremos] poner el énfasis en la sistematización de estos datos por país”, afirma.

Para la coordinadora de la Clade, la principal violación del derecho a la educación para esa parte de la sociedad está en el “acceso en sí”. “[Todavía hay] resistencia para incluir a las personas con deficiencias en la enseñanza pública regular”, afirma. Ella explica que, durante muchos años, se priorizó una educación segregada – “educación especial” – para las personas con deficiencias, lo que constituye una “discriminación gravísima”.

De acuerdo con Camilla, la legislación ya avanzó mucho en el derecho al acceso de todos a la educación, pero en la práctica, esto no sucede con frecuencia, porque muchas veces, la escuela niega la matrícula al alumno con deficiencias. “Las personas con deficiencias tienen derecho a la educación como cualquier otra”, comenta.

Ésta tampoco es la única forma de falta de respeto a los derechos de esa parte de la sociedad. “Garantizado el acceso, ocurren otras violaciones, como [cuando] la escuela no consigue hacer los ajustes necesarios para acoger a esa persona con deficiencias”, explica. Material didáctico no adaptado, profesores mal preparados y falta de adaptación física para recibir a los alumnos con deficiencias son sólo algunas de las violaciones que ocurren en el ambiente escolar.

Pocas consiguen estudiar

Debido a esta serie de faltas de respetos, pocas personas con deficiencias consiguen frecuentar la escuela y completar sus estudios. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) estima que el 35% de los niños en el mundo que no frecuentan la escuela poseen algún tipo de deficiencia y, de ésas, sólo el 2% conseguirán concluir los estudios.

En los países latinoamericanos, la situación no es muy diferente del resto del mundo. En Perú, por ejemplo, el Censo de 1993 mostró que el 84,9% de las personas con deficiencias no frecuentan o nunca fueron a la escuela, siendo la tasa de analfabetismo de esta población de 41%. En Chile, sólo el 8% de las personas con deficiencias están estudiando, y una de cada dos, no consigue completar la educación básica.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

La economía solidaria en Argentina y marco legal

Para el Movimiento Nacional Sinarquista, la Economía Solidaria no solo es virtuosa éticamente. Si no que también, es una alternativa urgente y eficaz.  Resuelve las necesidades básicas,fortalece lazos comunitarios, facilia la integración y participación de las personas sin excluir por edad,origen o algun otro "requisito".  Pero en México,no existe aún una legislación que la favorezca plenamente.  Mucho menos, una política de estado que proponga ese ansiado Tercer Polo, de Economía Social. 

Aquí, la experiencia argentina. Ojalá pronto podamos dar pasos seguros en la generación de Economía basada en la Solidaridad.
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Texto reproducido de ADITAL*
Adital 


Desde 2001 hasta ahora, la necesidad de encontrar espacios productivos por fuera del circuito formal se multiplicó en todo el territorio nacional.

Las organizaciones de la economía social de Santa Fe buscan darle un marco legal al sector, una tarea para nada sencilla ya que se trata de construir un proyecto de ley para darle cobijo a una actividad que bajo la denominación de economía social y solidaria reúne a una innumerable cantidad de actores con sus singularidades. Aunque el avance en este sentido es a paso lento, los referentes del sector tienen una meta clara: cualquier tipo de normativa debe nacer de la participación de la sociedad como sello de identidad irrenunciable.

A fines del año pasado la ciudad Rosario fue anfitriona de la jornada regional "Construyendo la ley provincial de economía solidaria" que sirvió como disparador, una vez más, de este debate. Del encuentro participaron más de 200 referentes de cooperativas, mutuales, organizaciones de microcréditos, asociaciones de productores y feriantes entre otros. Fueron de la partida, entre otros, la Asociación Civil Organizando Nuestras Generaciones; Asociación Civil Poriajhú, Cooperativa de Trabajo Encuentro y Fundación Síntesis, además del gobierno de Santa Fe y las municipalidades de Rosario y San Lorenzo.



Durante la jornada -que fue declarada de interés provincial por la Cámara de Diputados y también por el Concejo Municipal de Rosario- se estableció la construcción de una agenda sobre cuáles serían los contenidos ineludibles de una legislación del sector. También se consensuó diseñar una propuesta de mecanismos de discusión democrática de la norma en foros regionales y sectoriales, y finalmente instalar públicamente la necesidad de contar con una legislación para el sector, dando una batalla cultural hacia la sociedad civil y esencialmente al interior de los gobiernos en sus tres niveles jurisdiccionales.

Los referentes de la actividad reconocen que hay varias propuestas en torno a cómo debe estar armada la legislación. Por un lado, algunos plantean un solo cuerpo legal, mientras que otros hablan de una suerte de red de normas que vayan construyendo el andamiaje dinámico de la heterogénea realidad del sector.

También hay quienes privilegiaron la integración de las experiencias al sistema de mercado existente y otras que centran su estrategia en la autonomía, la autogestión y la economía alternativa en un abanico de situaciones intermedias.

Otro punto a destacar es la relación con el Estado, ya que deberá estar presente para darle más posibilidades a la iniciativa. El desafío planteado en el encuentro que tuvo lugar en Rosario fue cómo deconstruir la tradición clientelar y por otro lado, la necesidad de dar visibilidad a las experiencias desde una perspectiva de independencia y de articulación con lo público. Además, hubo un énfasis particular en la necesidad de difundir en el sistema educativo los valores de la solidaridad y la cooperación, utilizando el mandato constitucional y aprovechando el 2012 como año de conmemoración internacional del cooperativismo.

HIJOS DE 2001. Muchas de los actores vinculados a la economía social nacieron de la crisis de 2001. Hace 10 años atrás era casi la única salida para sobrevivir pero hoy ese oficio que aprendieron o esa iniciativa que se generó a las sombras de una economía en estado de ebullición es para muchos una forma de vida. "Las crisis siempre ofrecen oportunidades. La persistencia estructural de situaciones de pobreza, desocupación, precariedad en las relaciones laborales, han merecido respuestas por parte de los afectados directos. Respuestas orientadas inicialmente a la resistencia y después a la construcción de alternativas creativas de desarrollo. Tales experiencias fueron transitando desde respuestas individuales y familiares a otras de tipo colectivo de diversa naturaleza bajo formas asociativas heterogéneas, tales como los clubes de trueque, redes de economía solidaria, organizaciones de consumidores, espacios promotores de consumo responsable, empresas recuperadas por los trabajadores, etc.", señalaron en un folleto que se repartió durante la jornada de debate para comenzar a darle forma a una normativa para este sector, texto en el que también se destaca: "Caminamos en un tiempo de maduración de todo lo andado y vivido. Es hora de traducir en normas las mejores prácticas y resultados obtenidos. Es hora de iniciar un proceso de construcción social de una norma que en el territorio santafesino le otorgue el lugar legítimamente conseguido a quienes optaron por la economía solidaria, desafiando la hostilidad de la lógica mercantil".

Participación. La licenciada en economía y magíster en economía social, María Victoria Deux, consideró clave definir cómo va a ser el proceso para conformar la nueva ley sobre economía solidaria, ya que no hay un procedimiento exacto sobre cómo armarla forma participativa.

La investigadora del instituto del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento marcó que otra de las cuestiones fundamentales tiene que ver temas más conceptuales como, por ejemplo, definir qué es la economía social y planteó que "ahí hay muchas dificultades y surgen muchas preguntas".

"Hay que ver cómo se van a definir los actores que integran la economía social, si por la forma jurídica o por la actividad que realizan. Ninguno de estos aspectos es suficiente, sino que hay que hacer una combinación de los atributos. Las leyes que tenemos definen por la forma y no es eso lo que se está buscando en este encuentro. Otro desafío es qué se quiere hacer con esta ley, si es promover, proteger, reconocer. Lo anterior tiene que ver con el objeto de la ley, pero cuál va a ser el objetivo. ¿Qué el Estado reconozca, que compre, que promueva con financiamiento. Qué se va a buscar? ¿Todo eso, algo más?", se preguntó Deux.

En este proceso de construcción que demandará la participación de todos los actores vinculados a la economía social existe un punto que es preferible dejar a un costado y Deux señala que tiene que ver con evitar los sectoralismos.

"Estos procesos enriquecen cuando son los más plurales posibles, hay que estar abiertos. La economía solidaria es plural, hay que evitar encapsularnos que nos límite para vincularnos con el resto de las economías, con otras experiencias, con el estado. Evitar restringir nuestro propio desarrollo en contra de nuestras propias capacidades, es decir exigir a la economía solidaria cosas que vaya en contra de la naturaleza del trabajo asociativo, autogestionado. Tenemos que ser cuidadosos de no contradecirnos con la instrumentalización, la ejecución, la reglamentación de la ley. No contradecir los principios que le dan fundamento a este sector", puntualizó.

El abogado Mario Shujman, co-director de la maestría en entidades de la economía social de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), consideró que la economía social requiere una legislación porque se está atravesando un momento en que la sociedad está encarando profundas transformaciones. "La economía social y solidaria funciona y tiene vigencia en la realidad. El primer paso es fortalecer esta economía alternativa, contrahegemónica a través de una ley que enmarque sus aspectos sustanciales, la proteja y distinga lo que es diferente", indicó.

El también presidente de la Asociación Iberoamericana de Derecho Cooperativo, Mutual y de la Economía Social y Solidaria, consideró fundamental darle un tratamiento desigual a los desiguales, como el caso de los que integran la economía social. "Un emprendimiento de la economía social y solidaria requiere un tratamiento diferenciado. Nuestra Constitución habla del derecho de propiedad, y por ahí habla del derecho de propiedad comunitaria, evidentemente necesitamos discutir que el derecho de propiedad no es sólo de propiedad universal. Necesitamos discutir que hay un derecho de propiedad universal, pública, colectiva, comunitaria. Todos estos derechos requieren reconocimiento y todas las formas jurídicas de la economía social y solidaria consagran derechos distintos que la propiedad individual y eso requiere un tratamiento diferenciado", subrayó Shujman.

El magíster en economía social Daniel Maidana propuso armar un programa porque "puede que una ley no sea suficiente" para impulsar al sector de la economía solidaria. "Hay muchas leyes y éstas no siempre solucionan todo. Es interesante que funcione como bandera unificadora de toda esta movida, ir por una norma nos unifica, permite el debate y la articulación, pero sin caer en el fetichismo legislativo y creer que hay una ley y con eso solucionamos todo. Por caso, la de talles está pero no pasa nada, no se respeta", señaló.

El director del centro de servicios a la comunidad de la Universidad Nacional de General Sarmiento y docente del posgrado virtual en economía social y desarrollo local de la misma universidad remarcó que "es importante que se de este proceso de debate para que no quede la cuestión legislativa en manos de legisladores o abogados porque eso despolitiza el debate", al tiempo que apuntó que sería interesante ir trabajando con un programa que tenga como referencia un horizonte de sentido "porque sino el fortalecimiento de las prácticas puede tener un sentido reaccionario, de reescribirlo en el mismo sistema que los expulsó con alguna protección legal para que no protesten".

Maidana propone que el proceso para construir un proyecto de ley para la economía social se lleve a cabo de manera semejante a como se dio el debate por una radiodifusión democrática que terminó en la ley de medios audiovisuales. El especialista propone fijar una serie de puntos, consensuarlos y tachando contenidos para tener en cuenta las particularidades de cada actor. "Tenemos infinidad de prácticas todas muy valiosas pero todavía muy desarticuladas, cada una muy pendiente de su subsistencia, de cómo se financia, de cómo sigue, cómo pelea con sus dificultadas", mencionó.

En este camino de construcción, el referente de la economía social y solidaria consideró que además de los gobiernos "tienen que empezar a jugar las instituciones relevantes como la CGT y la CTA".

"La idea es que la economía social no solo sea una ley sectorial sino que se empiece a constituir una perspectiva", advirtió el analista.

Las cartas están sobre la mesa, llega el momento de integrar a todos y a todas en el debate para construir un marco legal que fortalezca a la economía social y solidaria.

Experiencias que nacieron en otros territorios

Otras provincias también avanzan en la puesta en marcha de una ley para la promoción de la economía social y solidaria. Tal es el caso de Mendoza donde se logró en la legislatura una iniciativa que surgió por el interés de diversas organizaciones que idearon la propuesta de manera colectiva y sumando todas las voces en foros regionales, en los que participaron referentes de los gobiernos municipales y provincial.

Laura Palero de la Fundación Vida Joven de Mendoza contó que en septiembre pasado entró en la legislatura el proyecto de ley que se comenzó a gestar dos años y medio atrás. Fruto de un arduo debate, que incluyo foros en varias regiones de la provincia mendocina, se llegó a elaborar un texto que dio vida al proyecto de ley para la promoción de la economía social y solidaria.

La dirigente mencionó que en ese proceso resultó "un tanto dificultosa" la pluralidad de voces que engloba al sector pero brindó su voz de aliento a los referentes santafesinos para seguir adelante con la iniciativa. "El proyecto muestra la palabra de todos los que participaron en los foros. No sabemos si va a salir igual nuestro proyecto pero constituye un punto de llegada y un punto de partida", dijo Palero.

En Neuquén también se comenzó a recorrer el camino para diseñar un proyecto de ley que promueva la economía social respetando las identidades culturales y territoriales. Durante una jornada realizada recientemente se propuso que la ley habilite el financiamiento de políticas comunicacionales y educativas para dar a conocer estas formas de hacer economía y su impacto social y se estableció seguir trabajando para definir el proyecto a mediados de marzo de este año.

La magíster en economía social, María Victoria Deux, contó algunas de las experiencias internacionales para tomar en cuenta. "Se hicieron procesos muy interesantes en Brasil, Venezuela, Bolivia y Ecuador, donde hay experiencias de leyes marcos del sistema económico solidario, aunque no en todos lados se llama de la misma manera", dijo.

La investigadora remarcó que "no se trata de copiar" sino de "tener en cuenta cómo fue el proceso y el contenido" para armar un proyecto propio. "Estos diseños institucionales nos pueden servir para idear como fortalecer lo que hoy existe en Argentina", apuntó.

En ese sentido, mencionó que del caso de Bolivia es importante ver el anclaje de la economía social en la economía comunitaria y el reconocimiento de las prácticas ancestrales de la comunidad boliviana. En el caso de Ecuador, pensar el sistema económico integralmente, de una forma plural. En Venezuela hay muchos avances en impulsar desde el Estado las iniciativas.

[Fuente: http://www.lacapital.com.ar/].

* http://economiasolidaria.org

¿Acaso alguien sobra en el mundo? La miseria es violencia


"Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados. Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado”.











La invocación a la paz es algo tan viejo como el mundo; nadie en su sano juicio la puede desechar o rechazar abiertamente. Nadie deja de hablar de ella como un bien positivo en sí mismo. La historia, por cierto, muestra una interminable sucesión de invocaciones a la paz… pero al mismo tiempo, la historia también es una interminable sucesión de guerras, de negación sistemática de la paz, de situaciones donde lo que prima es el más descarna-do enfrentamiento con su secuela de sufrimiento y pérdida de la dignidad.






Extraer de todo ello la conclusión que habría una "esencia guerrera” en lo humano que nos condena fatalmente al conflicto violento ("el hombre como lobo del propio hombre”), puede ser apresurado. O, en todo caso, habría que matizarla: la convivencia pacífica sigue siendo una aspiración, por lo que se ve, siempre bastante lejana, ¡pero sin dudas válida! ¿Es quimérico pensar y buscar un mundo menos violento que el que conocemos? No lo sabemos. No importa incluso. Lo que debe impulsarnos es una ética de la justicia. Esas búsquedas son como las estrellas: inalcanzables en un sentido, pero nos marcan el camino.


Por cierto, la discusión en torno a estos temas está abierta desde hace largo tiempo; la filosofía, la política, el arte en sus diferentes expresiones, las ciencias sociales vienen preguntándose todo esto incansablemente desde el inicio de los tiempos.






No hay ninguna duda que la sola constatación de la vida cotidiana o de la historia, en cualquier momento y en cualquier punto del planeta, nos muestra que la guerra y la conflictividad en sentido amplio son un molde de las relaciones humanas. "Si quieres la paz prepárate para la guerra”, alertaban los romanos del Imperio hace más de dos milenios; quizá con demasiado cinismo, quizá con profundo conocimiento de la condición humana, la invocación no parece descabellada. Esa "preparación”, que no es sino el desarrollo del componente bélico en cualquiera de sus innumerables aristas, ha sido y continúa siendo el sector más acrecentado, dinámico –y hoy día: lucrativo– de los seres humanos.






Se dijo mordazmente que lo primero que hizo el ser humano cuando sus ancestros bajaron de los árboles y comenzaron a caminar erguidos fue un arma: una piedra afilada. Lo cierto es que desde ese primer Homo Habilis hace dos millones y medio de años hasta la increíble parafernalia armamentística actual (que implica un gasto de 30.000 dólares por segundo), la industria de la guerra no se ha detenido nunca. Hoy disponemos de los me-dios técnicos para hacer volar el planeta varias veces, provocando una onda expansiva que llegaría hasta la órbita de Plutón (portento técnico que, sin embargo, no impide que siga muriendo gente de hambre o que haya enormes cantidades de seres humanos en la miseria). Es evidente que la paz se resiste, que la violencia no nos es ajena.






Las relaciones entre los seres humanos no siempre son necesariamente armónicas. La pretensión iluminista de "igualdad” y "fraternidad” muchas veces no pasa de aspiración. Por otro lado, el llamado al amor, a la paz y la concordia que encontramos en diversas formulaciones, bienintencionadas sin dudas, se estrella con una realidad donde la violencia juega un papel preponderante. La realidad humana está marcada –esto es innegable– por el conflicto. Diversos autores, en diferentes momentos históricos y con distintos con-textos, han expresado esta verdad. A modo de síntesis de muchas de esas elucubraciones podría decirse, citando una entre tantas de esas referencias, que "la violencia es la partera de la historia”.






La realidad nos enseña, a sangre y fuego, que a veces hay paz, pero que la tensión está siempre presente. El paraíso bucólico del que nos hablan los pacifismos hace parte muy relativamente de nuestro mundo. El conflicto, en cualquiera de sus manifestaciones, no es externo a la constitución humana sino, por el contrario, estructural. Si algún humano no tomara parte en él, no participaría del todo social.


La marginalidad






Las sociedades se protegen a sí mismas; la cultura reproduce semejantes. Por tanto lo extraño, lo extemporáneo tiende a ser neutralizado. El mecanismo para ello es la segregación, la exclusión. Minuciosamente nos enseña Michel Foucault ("Historia de la locura en la época clásica”) que en la modernidad occidental (capitalismo industrial) se perfeccionó el espacio de marginación de la irracionalidad desarrollándose para ello los dispositivos "científicos” pertinentes: el asilo y el médico alienista. La locura no es sólo la enfermedad mental; es todo aquello que "sobra” en la lógica dominante. Así, describiendo la Salpêtrière –el mayor asilo de Europa en el siglo XVIII–, Thénon dice: "acoge a mujeres y muchachas embarazadas, amas de leche con sus niños; niños varones desde la edad de 7 u 8 meses hasta 4 o 5 años; niñas de todas las edades; ancianos y ancianas, locos furiosos, imbéciles, epilépticos, paralíticos, ciegos, lisiados, tiñosos, incurables de toda clase, etc.”. Marginal, entonces, puede ser cualquier cosa.






La sociedad "produce” sus marginales. En la cosmovisión occidental (hoy día impuesta globalmente) la razón matemática y mercantil es la pauta que guía la marginación; las divergencias respecto a ella son sancionadas como insensatas, inservibles. Por cierto puede entrar en esa divergencia todo lo que se desee (el amplio "etcétera” de la enumeración de Thénon). Toda sociedad mantiene un cúmulo de pautas que constituyen su normalidad; la sociedad industrial, más que ninguna otra (seguramente debido a lo intrincado de su funcionamiento) preserva su normalidad apartando severamente los "cuerpos extraños”. En sociedades menos complejas es menor el espacio para la marginalidad; en un mundo super especializado, con una marcada división del trabajo, hondamente competitivo, es más posible que alguien quede "fuera” en el complejo camino de la integración. En un mundo tan polifacético hay más campo para los así llamados "sub-mundos”. Así es que encontramos los diversos sub-mundos del hampa, de la mendicidad, de las drogas, de la vida en las calles (¿habrá que agregar de los "incurables de toda clase” como en aquella lista?)






La solidaridad, la tolerancia, el altruismo en su sentido más amplio no son, precisamente, lo que más abunda en la experiencia humana. La tendencia a segregar sale con demasiada facilidad. Lo extraño, ante todo, produce rechazo. De ahí a su estigmatización sólo hay un paso. Hoy día no se queman en la hoguera a los poseídos ("incurables de toda clase” y "etcéteras” varios) sino que se los margina con mayor refinamiento: se los confina (asilos de las más diversas categorías: manicomios, cárceles, reformatorios, geriátricos, casas de caridad). Sin ironía: eso es un mejoramiento histórico en la condición humana ("En el Medioevo me hubieran quemado a mí; hoy día, los nazis queman mis libros. ¡Hemos progresado!” dijo Sigmund Freud cuando la anexión de Austria por la tropas alemanas). Pero el discordante sigue siendo el leproso de antaño: encapuchado y con campana para anunciar su paso. Son los menos los países cuyas constituciones (y luego la práctica cotidiana) aseguran la no discriminación de las minorías en desventaja. Ante ello, la beneficencia puede ser también una forma de segregación, pues ratifica al excluido en su condición de tal.


Podríamos concluirse así que la marginación es un proceso "natural” de la sociedad complejizada que apoya en características propias de lo humano. Asusta, y por tanto se margina, tanto a un vagabundo como a un delirante o a un débil mental, a un homosexual cuanto a un seropositivo, a una prostituta o a un delincuente.






Hacia una nueva marginalidad






No son marginales un soldado que regresa de la guerra o un desocupado; ellos tienen la posibilidad de volver a integrarse al tejido social del que, por razones diversas, se han distanciado. Y en sentido estricto, tampoco lo es el ermitaño que eligió la vida solitaria y alejada. La marginalidad conlleva la marca de lo reprochable moralmente, de lo anatematizado. De ahí que se la aísle, incluso físicamente confinándola.






Desde hace algunos años el mundo va tomando tales características que hacen que el fenómeno de la marginalidad deje de ser algo circunstancial para devenir ya estructural. Hoy día asistimos a la marginación no sólo del harapiento, del mendigo en la puerta de la iglesia, sino de poblaciones completas. Se habla de "áreas marginales”. Si bien nadie lo dice en voz alta, la lógica que cimenta esta nueva exclusión parte del supuesto de "gente que sobra”. El temor malthusiano del siglo XIX parece tomar cuerpo en políticas concretas que prescriben no más gente en el planeta (y si se puede menos, mejor). La tendencia en marcha pareciera ser un mundo dual: uno oficial, el integrado, y otro que sobra.






El proceso por el que se llega a esta situación seguramente está ligado al especial desarrollo de la actual productividad: una técnica deslumbrante que termina prescindiendo del sujeto que la concibe y la aprovecha, y para quien debería estar destinada. El ser humano comienza a sobrar. Existe un sexo cibernético en el que el otro de carne y hueso no es necesario; la imagen virtual va reemplazando al sujeto corpóreo. ¿La robótica prescindirá de la gente? Pero ¿es ese el "desarrollo” que queremos?






El peso relativo de los países pobres es cada vez menor en el concierto internacional. Las materias primas pierden valor aceleradamente ante los productos con alta tecnología incorporada. Los pobres son cada vez más pobres; y cada vez quedan más confinados a las "áreas marginales”. ¿Sobran entonces? La pobreza va quedando más delimitada y ubicada en ghettos (quizá nueva forma de asilo). En la ciudad de Guatemala, por ejemplo, con una población total en el área metropolitana de cuatro millones y medio de personas, un 25% vive en zonas llamadas "marginales”. ¿Sobran acaso? ¿Es acaso que alguien puede "sobrar”?


Trágicamente, esos bolsones no son minorías discordantes sino que van pasando a ser lo dominante. En las grandes urbes del Sur (y también, aunque en menor medida, en el Norte) las zonas marginales crecen imparablemente. En algunos casos albergan una cuarta parte de sus habitantes, o más. Evidentemente, entonces, el fenómeno no es marginal. Valga el dato: uno de cada dos nacimientos en el mundo tiene lugar en asentamientos urbano-marginales; ¡y hay tres nacimientos por segundo!






El Banco Mundial define la pobreza como "la inhabilidad para obtener un nivel mínimo de vida”. Probablemente pueda ser inhábil un impedido (un no-vidente, un parapléjico). Pero no lo son poblaciones completas. La imposibilidad de conseguir un nivel mínimo de subsistencia radica, en todo caso, en condiciones que trascienden lo personal. La pobreza creciente que agobia a sectores cada vez mayores en el mundo, la miseria absoluta en que tanta gente vive, no es sólo falta de habilidad para procurarse el sustento; habla, más bien, de un nuevo estilo de marginalidad, consecuencia de estructuras injustas. Habla de relaciones de poder que marginan, que violentan a otros seres humanos.






Es ahí cuando se hace palmariamente evidente que la miseria es una forma de violencia, cruel, despiadada. En Guatemala –país considerado muy violento, que está saliendo de una terrible guerra civil que dejó 245.000 muertos y desaparecidos– se habla hoy día de la ola de violencia que lo asola, con 15 muertes violentas por día debidas básicamente a la criminalidad. Pero no se habla de las 18 muertes diarias debido a la desnutrición crónica. ¿No es eso violencia acaso? La miseria es violencia, sin dudas, y produce más daño que la peor delincuencia.






¿Qué nos espera?






La forma que ha ido tomando el desarrollo del mundo en la actual era post industrial es curiosa, y al mismo tiempo alarmante. Asistimos a una revolución científico-técnica monumental, que se despliega a una velocidad vertiginosa, pero donde lo que debería ser el centro de todo: el ser humano concreto, queda de lado. Era de las comunicaciones satelitales y de la inteligencia artificial, pero mucha gente no tiene ni para comer…, mientras algunos prefieren hablar por Facebook y no cara a cara; auge de la informática, pero una buena parte de la humanidad no tiene siquiera acceso a energía eléctrica. Se gastan 30.000 dólares por segundo en armamentos mientras muchos no alcanzan la dieta mínima para sobrevivir (lo repito: 18 muertos diarios en Guatemala ¡por hambre!). Algo falla en la idea de progreso. Algo anda mal si se puede llegar a aceptar naturalmente la existencia de áreas marginales (barrios, poblaciones, quizá países, ¿continentes?) ¿O es que acaso alguien sobra de verdad?






Cada vez más gente queda marginada de la riqueza que la Humanidad genera. La marginación del nuevo estilo produce islas de esplendor resguardadas celosamente de mayorías "excedentes”. Por supuesto que mientras cada vez más gente quede al margen del festín, más serán las posibilidades de inestabilidad y eventuales estallidos.






Desde hace ya algunos años se ha establecido como parte del discurso "políticamente correcto” en todo el mundo hablar de la lucha contra la pobreza. La iniciativa, por cierto, es loable, altamente meritoria, con la cual nadie podría estar en desacuerdo. Los más diversos sectores, de izquierda y derecha, desde quienes sufren las exclusiones más humillantes hasta los magnates de los listados de la revista Forbes, todos coinciden en que la pobreza es algo contra lo que debe actuarse. Incluso instancias como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, organismos que se encargan de manejar los grandes capitales globales, levantan airados su voz contra este flagelo, y desde hace algún tiempo basan sus iniciativas de asistencia a los países más necesitados en sus "estrategias de lucha contra la pobreza”.






Podríamos decir que todo esto es cierto, que efectivamente hay, desde los poderes que rigen en muy buena medida la marcha de la humanidad, una marcada preocupación por terminar con esta lacra de la pobreza y la pobreza extrema. Pero algo sucede que las cosas de base no cambian: los pobres más pobres crecen en número y en distancia en relación a los que no lo son. Y no sólo eso: la pobreza ¡se criminaliza! ¿Pero no es acaso la pobreza una forma infinitamente grosera de violencia? ¿Por qué, entonces, más allá de una declaración bienintencionada, las cosas cuestan tanto que cambien? ¿Por qué el discurso oficial, la conciencia dominante se indigna tanto y actúa contra, por ejemplo, el siempre mal definido "terrorismo” –que produce infinitamente menos víctimas que el SIDA– y no repara en la miseria en que vive buena parte de la humanidad?


Como siempre en las experiencias humanas no hay negros y blancos absolutos; hay, en todo caso, luces y sombras interconectadas. La realidad es más multicolor, más plena de matices contradictorios, y por tanto, compleja que un simple maniqueísmo de "buenos” y "malos”. Habrá quien honestamente luche día a día contra este mal en sí mismo que re-presenta la pobreza, o su expresión más descarnada: la pobreza extrema, la miseria. Habrá también quien pueda hacer negocio de estas causas, ¿por qué no? Sólo quienes atraviesan efectivamente esa situación de exclusión podrán saber a profundidad de qué se trata el asunto, puesto que lo viven cotidianamente en carne propia. La cuestión es que la marginación vergonzosa de mucha gente continúa, y no es fácil ver la luz al final del túnel.






Según datos de Naciones Unidas, hoy día en nuestro planeta 1.300 millones de personas viven con menos de un dólar diario; hay 1.000 millones de analfabetos; 1.200 millones viven sin agua potable. El hambre sigue siendo la principal causa de muerte: come en promedio más carne roja un perrito hogareño del Norte que un habitante del Sur. En la sociedad de la información, ahora que pasó a ser una frase casi obligada aquello de "el internet está cambiando nuestras vidas”, 1.000 millones están sin acceso, no ya a internet, sino a energía eléctrica. Hay alrededor de 200 millones de desempleados y ocho de cada diez trabajadores no gozan de protección adecuada y suficiente. Lacras como la esclavitud (¡esclavitud!, en pleno siglo XXI… se habla de casi 30 millones de personas a nivel global), la explotación infantil o el turismo sexual continúan siendo algo frecuente. El derecho sindical ha pasado a ser rémora del pasado. La situación de las mujeres trabajadoras es peor aún: además de todas las explotaciones mencionadas sufren más por su condición de género, siempre expuestas al acoso sexual, con más carga laboral (jornadas fuera y dentro de sus casas), eternamente desvalorizadas. Pero lo más trágico es que, según esos datos, puede verse que el patrimonio de las 358 personas cuyos activos sobrepasan los 1.000 millones de dólares –selecto grupo que cabe en un Boeing 747, bien alimentados y probablemente también preocupados por esa "lucha contra la pobreza” para la que destinan algunos millones de dólares desde sus fundaciones– supera el ingreso anual combinado de países en los que vive el 45% de la población mundial. Con esos datos en la mano no pueden caber dudas que la situación actual es tremendamente injusta y que la pobreza no tiene más explicación que la mala distribución de la riqueza. No es un destino "instintivo”, definitivamente. Y aunque algunos (Onassis o Maradona, por dar unos ejemplos) hayan salido de pobres proviniendo de estratos humildes, eso no es la regla sino la más radical excepción.






La cuestión, entonces, pasa por ver cómo se combate ese flagelo de la pobreza, y más aún su expresión descarnada: la miseria. ¿Cómo se da esa lucha?






Ahí está la cuestión de fondo: la pobreza no es sino el síntoma visible de una situación de injusticia social de base. En ese sentido "pobreza” significa no ser capaz de controlar la propia vida, ser absolutamente vulnerable a la voluntad de otros, rebajarse para conseguir sus fines propios, empezando por el más elemental de sobrevivir. Junto a ello, la pobreza significa no tener la oportunidad de una vida mejor en el futuro, estar condenado a seguir siendo pobre, con lo que la vida no tiene mayor atractivo más allá de poder asegurar la animalesca sobrevivencia, si es que se logra.






La miseria en que vive tanta gente no es sino la expresión descarnada de la injustica de fondo en que está basada nuestra sociedad planetaria. Por tanto, luchar contra la pobreza y contra la miseria debe ser una acción dirigida a modificar esa injusticia. No es la miseria el objetivo final de esta lucha, como no lo podrían ser, por ejemplo, los niños de la calle, o la delincuencia juvenil, que son los efectos, las consecuencias. Esos son los síntomas visibles de fenómenos complejos. La lucha ha sido y continúa siendo la lucha por la justicia. Como dijo Joseph Wresinski: "Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados. Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado”.






[Ponencia presentada en el Coloquio Internacional "La miseria es violencia”, de la Asociación Cuarto Mundo / UNESCO. París, Francia, enero de 2012].

La Revolución tecnológica

Jung Mo Sung







    El mundo está pasando por cambios profundos. Además de la caída del bloque socialista y la creación de un nuevo orden económico internacional, estamos viviendo una revolución en el campo de la tecnología. Algunos llegan a decir que el mundo está cambiando como nunca antes.


El primer gran cambio tecnológico que modificó radicalmente el modo de vivir de las personas ocurrió hace 12 mil años con la revolución agrícola. En la medida en que los grupos humanos aprendieron a domesticar semillas y a cultivar la tierra, pudieron establecerse en un lugar y crear ciudades y civilizaciones.


El segundo gran cambio vino con la revolución industrial, en el siglo XVIII. Con las máquinas y los motores, las distancias se acortaron, el campo dejó de ser el espacio económico más importante, y sobrevino el fenómeno de la urbanización masiva.


Hoy estamos viviendo la tercera gran revolución tecnológica. Los computadores, conectados a través de redes mundiales como la Internet, los medios de comunicación interactiva, la realidad virtual y otros avances en el área de la informática, transformaron radicalmente las nociones del tiempo y del espacio e incluso de la realidad.


Ya existen, por ejemplo, tiendas de armarios de cocina que no exponen ya los armarios para vender. Tienen solamente computadores conectados que permiten a los clientes "entrar" en cocinas que sólo existen en una "realidad virtual" y experimentar los armarios, modificarlos, y decidir entre varios modelos. Después de la elección del modelo, que sólo el cliente "vio", el gerente de la tienda "congela" los datos en la memoria del computador y los envía, por vía telefónica, al computador de la fábrica, que programa las máquinas computarizados para la fabricación de ese pedido.


Este tipo de tecnología está modificando profundamente la forma de organizar el trabajo en las fábricas. Aparte de disminuir la cantidad de trabajadores, se exige ahora trabajadores con alta calificación.


La segunda área de la actual revolución tecnológica se da en la biotecnología: tecnología vinculada a la vida, sea humana, sea de los animales y los vegetales. La industria farmacéutica de alta tecnología será una de las locomotoras de la economía. Además, la ingeniería genética aplicada a los alimentos está posibilitando grandes zafras y nuevos productos. Algunos ejemplos: sandías sin simientes, tomates que duran mucho más tiempo, "fabricación" de frijoles ya no en el campo sino en laboratorios, etc.


La tercera área es la de nuevos materiales. Basta mirar a los carros modernos para ver cómo el plástico y la cerámica están sustituyendo los materiales tradicionales. Ya existen pruebas de motores de carros hechos con cerámica, no ya con acero. Lo que significa pérdida de precio y de importancia económica de las materias primas tradicionales.


En resumen: vivimos en una economía donde lo más importante ya no es la tierra (factor clave en una sociedad agrícola), ni en las materias primas, máquinas e industrias (de la revolución), sino el conocimiento. Ello significa que el futuro de un pueblo pasa a depender sobre todo de la enseñanza y de la investigación de su sistema educacional. Precisamente en la época en que nuestras escuelas públicas y centros de investigación están siendo mermados, sea por causa de los ajustes económicos, sea por falta de voluntad política.


"Sem Fronteiras", Sao Paulo 233 (octubre 1995) 34

miércoles, 1 de febrero de 2012

CARSTENS PROMETE DAR DINERO PUBLICO AL FMI


¿VERDAD QUE EL CAPITALISMO  ES UNA BURLA?

Carstens compromete dinero público para financiar al FMI principal entidad culpable de las gravísimas oleadas de empobrecimiento y caída del nivel de vida de la gente. 

Los gobiernos municipales, estatales y el Federal, aseguran que no hay dinero para resolver el grave problema del desempleo y el empleo precario.  Concretamente, hay dos grupos de artesanos y comerciantes en Guadalajara y Puebla, que exigen espacios para trabajar y se los niegan. Falta de recursos dicen. Sería violar los Reglamentos. 

Pues ellos, los funcionarios de los Gobiernos, han violado la Soberanía Nacional, el juramento de servir al Pueblo y toda regla ética básica. 





En Guadalajara, la lucha sigue. No se rinde nadie. 

SINDICALISMO REVOLUCIONARIO Y SINARQUISMO

QUE SEAMOS DUEÑOS DE LA EMPRESA EN QUE TRABAJAMOS


Que de una vez se definan los campos. Para los falsos patriotas, que en realidad buscan defender los privilegios de los explotadores locales.  O los que tras una maquillada e hipócrita actitud de devotos, pero en realidad les tiene sin cuidado el dolor humano. 

O los falsos sindicalistas, esos que se venden al patrón, o al gobierno o al Pârtido en el Poder. 

En la empresa, que es el Medio de Producción de los satisfactores básicos, es donde se comienzan a generar los vínculos de la Vida Económica de las Patrias. 

Ahí comienza la explotación o la solidaridad.  Y perdonen los "motivadores" profesionales. Pero por más demagogia entusiasta que se usen en los Coaching, en los retiros corporativos y en las charlas para obreros... Si estos son tratados como "ajenos", como "prescindibles" como "vamos a ver si sirves" (cosificación de las personas) todo lo que digan es pura burla. 

Así hagan sus Misas para trabajadores, así les den sus camisetas y sus gorras.... aun asi no es suficiente. 

Se trata de que las personas recuperen su dignidad, su derecho a trabajar y su deber de hacerlo en la seguridad de que serán dueños de su esfuerzo. 

Por ello, proponemos desde nuestra Fundación, que los Medios de Producción deben ser propiedad de quienes los hacen producir. 

No con la ingenuidad (o perversidad) que algunas corrientes pretendian, de llegar al poder, expropiar toda empresa y darsela al lider del Partido para que la administrara a su gusto. Esto no es lo que pretendemos. 

Ni el Estado debe ser el Dueño (menos el Partido Oficial).
Ni la empresa privada capitalista como único modelo de empresa.

Que se fomente la empresa comunitaria para que en procesos planificados llegue a ser el eje de una nueva forma de relacionarse en el trabajo: la solidaridad, la búsqueda en común de los resultados. La Dignidad en los procesos. 

Para llegar a ésto, no nos sentaremos a ver cuándo llega un ángel celestial (o extraterrestre, para estar en "sintonía" con los mitos modernos). 

Hace falta un Sindicalismo Revolucionario. 

Aquí un texto del sindicalista español de la UNT. (De España). 

Solo hacemos un comentario, en el sentido de que la Patria, en nuestra visión, no es el Estado Capitalista dependiente actual. 

Patria es el Proyecto Común de los Pueblos que construimos la Gran Nación Mexicana. 
Esto es importante, porque contrario al discurso sumiso e idiota de funcionarios como Carstens ( "México debe ayudar a recapitalizar al FMI"), nosotros no solo nos negamos a impedir la crisis final del capitalismo: Queremos darle el empujón final. 

Patria pues, es la Patria de las y los Trabajadores. No de los "inversionistas", ni de los "lavadores", ni de las grandes corporaciones que hacen lo que quieren. 

Patria es pensar en lo Común. Y lo común, es que queremos vida digna. No migajas. No miedo. No recortes laborales. No empleo precario. No humillaciones del Patrón. 

Y al que no le guste. Que se aguante. 


SINDICALISMO REVOLUCIONARIO.

El Sindicalismo Revolucionario es emancipador porque le hace a la comunidad de trabajadores ser dueña de los medios de producción, y con ello acaba con la compra-venta de trabajo humano, haciendo de la persona una mercancía.

El Sindicalismo Revolucionario es eficaz, porque recogiendo las aportaciones de toda la masa trabajadora de la Nación, construye una Gran Empresa, un Gigantesco Sindicato de Productores que será la Nación en lo económico, y como parte constitutiva del nuevo Estado Sindical. Así, podrá competir económicamente en su entorno al lograr una economía de escala capaz de ello.

El Sindicalismo Revolucionario es la única esperanza de que la Ciencia y la Tecnología de alto nivel se incorpore al proceso productivo, porque evita que los capitales, al estar controlados democráticamente por los trabajadores, huyan al exterior a embarcarse en aventuras financieras y especuladoras cuyos fiascos, engaños y depredaciones, estamos pagando todos los trabajadores. Luego el Sindicalismo Revolucionario es científico.

El Sindicalismo Revolucionario es democrático porque restarua los cuerpos de representación ¡y de soberanía amparada por el Estado! entre el individuo y el Estado, llenándolos de significado y haciendo que cada trabajador, por humilde que sea su cometido, se sienta partícipe y socio de esa Gran Empresa que es su Nación.

El Sindicalismo Revolucionario es humanista, porque restituye, con la propiedad de los medios de producción, la dignidad que el capitalismo depredador ha arrebatado al trabajador.

El Sindicalismo Revolucionario es la Unión de los pueblos que comparten una misma cultura, en nuestro caso la Hispánica, porque al sumar proyectos y contribuyentes, crece en eficacia y posiblidades, combatiendo la tendencia burguesa a dividir a los obreros en banderías y separatismos que favorecen la insolidaridad y desunión entre ellos.



TRABAJADOR. ÚNETE A TUS HERMANOS ESPAÑOLES QUE SUFREN LA EXPLOTACIÓN EN UNA MISMA EMPRESA DE LIBERACIÓN, EMANCIPACIÓN Y UNIÓN DE ACERO*
* El texto es de Antonio E. Pascual. Español y Nacional-Sindicalista.




sábado, 28 de enero de 2012

LAS SACERDOTISAS: El desarrollo de la energía femenina para este nuevo tiempo planetario.

LAS SACERDOTISAS: 
El desarrollo de la energía femenina para este nuevo tiempo planetario.
Prof. Mónica Simone
Desde el comienzo de los tiempos hemos escuchado lo que el rol de la mujer ha proporcionado a la evolución: Entiéndase por MUJER a la estructura arquetípica femenina que tanto hombres como mujeres tenemos.  Es el Yin dentro del Yang y el Yang dentro del Yin que cada uno de los Seres humanos poseemos.
La MUJER es definida como la parte suave, sutil, intuitiva, emocional, delicada, resistente, dadora de vida, dadora de amor y por sobre todo receptora.
La mujer tiene la capacidad de albergar dentro de su propio cuerpo la evolución de un Ser, de darle los nutrientes tanto físicos como emocionales necesarios para que ese Ser llegue a desarrollarse.   Por lo tanto, la tolerancia es una de las mayores cualidades desarrolladas desde el inicio de los tiempos y el componente de la tolerancia es el AMOR.
EL amor de madre todo lo puede (entiéndase que cada una de las mujeres y hombres del planeta tenemos esta condición, hayamos tenido o no hijos), pero el despertar de ese amor es lo que nos está clamando en el fin de los tiempos, lo que nos está pidiendo a gritos la evolución humana y hacia lo que debemos indefectiblemente viajar para que el salto cuántico se produzca en el espíritu planetario.   El amor y la tolerancia como condición es aquello que necesitamos trabajar en estos tiempos.
La tierra es sin duda, la primer MUJER, la primer SACERDOTISA, pues nos alberga, nos cobija, nos da el sustento, el alimento y nos brinda la posibilidad de realizarnos en la materia.  La Pachamama, La Tonanzin, como la llamaban nuestros abuelos del Anahuac.
Somos tierra: Nuestro cuerpo está compuesto de sus mismos minerales, de su misma composición y por ende se lo debemos a ella.  Nuestro cuerpo nace de ella y vuelve a nutrirla tarde o temprano, en esa alquimia de evolución que ella genera milenio a milenio y la cual nosotros transitamos ignorantes de nuestra misión: el agradecimiento.
Durante los últimos siglos, los seres humanos hemos olvidado nuestro origen y por consiguiente hemos descuidado nuestra propia energía femenina.  La misma que en las antiguas culturas se protegía, se respetaba y adoraba.   Ese olvido nos está costando bastante caro en este final de tiempo, pues no sólo hemos descuidado nuestro origen sino que nos hemos desconectado de nuestro espíritu en consecuencia.  Esta desconexión es lo que hace que en el mundo actual predomine la violencia por sobre la tolerancia y que el amor esté circunscripto a las relaciones interpersonales.
Hemos olvidado de alguna manera el legado que nuestra Madre nos deja: EL AMOR INCONDICIONAL – el AMOR hacia todo ser viviente –   Ese amor que se conserva aún cuando desencarnamos de nuestro cuerpo físico y llegamos a la conexión energética con el Todo.
Como todos sabemos, o al menos intuimos, este es el fin de un ciclo importante a nivel planetario.  Final que nuestros abuelos de las culturas antiguas como la Egipcia, Tibetana, China, Tolteca, Maya, y demás nos anunciaron en escritos sobre piedra, en calendarios y en prácticas espirituales de grupos iniciáticos.
El fin de un ciclo no significa el Apocalipsis (o tal vez sí) pero no de la forma que nosotros lo concebimos, en nuestra mente llena de miedo o de culpa.  El Apocalipsis es nada menos que EL CAMBIO, la transmutación.
“Lo que para el gusano de seda es el fin… es el nacimiento para una mariposa”.
Este cambio es lo que se avecina en estos tiempos…. En este momento estamos transitando los últimos años de cierre de calendario Maya. Se nos ha dicho en muchos escritos antiguos y en muchas predicciones de personas que han desarrollado un nivel de conexión con el Akash, muy sutil, que a partir del 2007 comenzó la aceleración de la evolución planetaria hacia el 2012.   
En el comienzo la tierra inició un camino de evolución…. Hoy nos toca a nosotros como conciencias realizar el cambio y tomar la responsabilidad para que el nuevo tiempo sea un tiempo de Luz.
El cambio de paradigma (Del Griego paradeigma) significa en forma simple "modelo" o "ejemplo" del mundo. En el comienzo este término se refería a la práctica de la ciencia.     Luego este concepto se fue popularizando al punto de ser una palabra que comúnmente usamos para describir el grupo de experiencias, valores y creencias que afectan la forma en como percibimos la realidad y como la realidad responde a esa percepción.

Un "cambio de paradigma" es entonces un cambio en la forma como percibimos la realidad y un cambio en la realidad misma. Tienen mucho que ver nuestras creencias sobre la realidad misma, es en este punto donde el cerebro y nuestros condicionamientos pasan a jugar un papel importante.
Como los pensamientos son los creadores de la realidad, tú puedes atraer hacia ti todo (absolutamente todo) lo que deseas, inclusive este cambio.

Comienza tu cambio de paradigma con pequeñas comprobaciones de cómo puedes transformar tu realidad, luego con la práctica irás observando que los cambios son cada vez mayores y a medida que te vayas sintonizando con esto tu vida habrá cambiado por completo en muy poco tiempo.

El cambio entonces, es poder definir un rumbo, poder cumplir los roles pero sin olvidar el más importante… el rol del Ser espiritual, que es quien nos trajo a vivir esta experiencia material como Seres espirituales que somos.
Esto no implica de ninguna manera hacer que todo gire en torno nuestro, pero sí que nuestro rol espiritual tenga su lugar junto con los otros y que se desarrolle sanamente para poder contribuir en el rol planetario al que estamos destinados a cumplir como almas encarnadas en este tiempo.
Debes hacer que tu vida sea lo más rica en experiencias del Yo Espiritual para que de esa manera puedas cumplir con todos los otros roles sin esfuerzo, pues la felicidad y la plenitud llegarán a ti a cada momento.
Los cambios planetarios se vienen dando desde el principio de los tiempos. Cada 26.000 años se cumple un ciclo y luego comienza otro.  Hoy estamos en el final de un ciclo y el comienzo de otro.  Nuestros abuelos Mayas y Aztecas nos dejaron un calendario perfecto que mide el tiempo en ciclos humanos, solares y galácticos y que  dura hasta el 22 de diciembre de 2012.
Por supuesto muchos piensan en algo trágico y que se termina el mundo en esa fecha… otros hablan del fin del mundo, otros lo relacionan con el Apocalipsis.
Cuanta mas energía enviemos a esos pensamientos mas catástrofes sucederán.  Pues lo que nos esta diciendo esto es justamente que aprendamos a redirigir nuestra conciencia planetaria hacia el objetivo que deseamos.
Por lo tanto, cuanto mas amor volquemos en nuestros pensamientos, mas energía de amor habrá en el campo de energía planetario.
Cuanta mas comprensión, compasión y agradecimiento, mas posibilidades de generar un campo de conciencia pura a través del cual se influya a todo el resto de la humanidad de la misma forma que lo hace la vibración estable y armoniosa con una que no lo es.
El fin de  los tiempos alude no a un calendario en donde se terminara todo, sino a que se rompen paradigmas, se caen las viejas estructuras y volvemos a renacer en otra frecuencia, en otra vibración.
Quienes podamos sintonizarnos con esto, lograremos cosas increíbles, lograremos sintonizarnos con el campo de todas las posibilidades y por lo tanto lograremos ser las Sacerdotisas del nuevo tiempo..
 La alquimia que genera el cambio esta en marcha, solo debemos hacerla parte de nuestra conciencia y actuar en consecuencia. Las nuevas sacerdotisas son las encargadas de transmutar la energía del viejo tiempo en la del nuevo tiempo.
Por esto, se dice que este milenio es el milenio de la Mujer. No por lo físico, sino por la energía femenina – La Sacerdotisa -  es lo que se debe rescatar tanto en hombres como en mujeres, por lo cual es la tarea de ambos y de toda la humanidad lograr ese balance. 
Cuando ambas energías estén en equilibrio, como lo planteaban nuestros ancestros los Chinos o nuestros abuelos del Anahuac (todo el territorio americano), en donde decían que ambas energías deben trabajar al unísono y en equilibrio… solo allí podremos lograr este salto cuántico para la humanidad toda.
A través del trabajo personal con la propia “Sacerdotisa interior” podremos lograr hoy, hombres y mujeres de este milenio, el cambio necesario para transmutar la energía de guerra en la de paz y por sobre todo para transmutar nuestra propia vida en la vida que deseamos tener… todo está allí para ser utilizado… todo está allí para el despertar de esta energía en nosotros.  Los invito a este nuevo desafío… ¡¡hay mucho por hacer… adelante!!
Prof. Mónica Simone
Escritora - Docente

10 PRINCIPIOS Y POSTULADOS DE LA ECONOMÍA SOCIAL SOLIDARIA

EL CAPITALISMO basa su éxito en la avaricia, la acumulación y el éxito individual  con la   lógica   apatía  de lo común.


10 PRINCIPIOS Y POSTULADOS DE LA ECONOMÍA SOCIAL SOLIDARIA



1.- La Economía es el proceso por el cual una comunidad resuelve sus necesidades básicas, generando además un excedente para su futuro.

2.- La Economía exige Planificación. Es falso que exista "mercado sin regular" que de prosperidad. La Planificación exige entre otros puntos: Objetivos a Corto-Mediano-Largo Plazo. Responsables de cada aspecto. Parámetros y Evaluaciones. Involucramiento de TODOS los interesados. Eficiencia y Calidad. Etica y principios compartidos.

3.- La Economía pretende que una Comunidad sea autosuficiente, autogestionaria, responsable y capacitada. La Pobreza es resultado de la injusta e ineficiente administracion de la riqueza en una comunidad. Vencer la pobreza es facilitar que la Comunidad tenga el control sobre las condiciones de vida. Esto incluye también un correcto equilibrio con el cuidado de la Naturaleza.

4.- La Economía tiene principios éticos y de programa. La Democracia Económica fomenta y facilita la participación de la gente en sus propios procesos para resolver sus necesidades y aportar a la Comunidad. La Etica es esencial en los Negocios, el Mercadeo, los procesos de generación de productos, etc. La falta de ética afecta a la larga a todos los involucrados.
Reunión de los dirigentes de la UNTC con compas Purhépechas para organizar  cooperativas  (año 2009)



5.- Existen 3 Polos de Desarrollo o Participacion Económica.

Polo Público. Administrado por Estrategia, por parte del Estado.

Polo Solidario. Reúne a empresas PYMES familiares, a Cooperativas, Empresas co-propiedad de los trabajadores, entre otras afines. Este es el Eje que debe ir creciendo y adquiriendo mas porcentaje en la PEA ( Población Económicamente Activa).

Polo Privado. Empresas que siguen manteniendo el esquema de propiedad privada. Para que existan, tienen que tener regulación y responsabilidad social. Esto significa un esquema correcto de Prestaciones Sociales y laborales.

6.- Deberes del Estado. Propiciar mediante un área de Gobierno ( Secretaría) un Consejo Nacional de Planificación Económica. Donde deben estar presentes los 3 Polos mencionados. El Estado es responsable de administrar los dineros públicos vía fiscalización. Por lo mismo, se espera que exista transparencia, eficiencia,justicia y visión en el tema de impuestos y permisos. El Estado también debe garantizar las condiciones para la paz, la educación, la aplicación de la Ley.

7.- La Economía prioriza y ejerce soberanía ante Mercados externos e inversionistas. El Estado debe proteger la Economía Local. El Estado debe privilegiar los intereses de la Patria y el Pueblo Mexicanos antes que cualquier reglamente,acuerdo, tratado o imposición financiera, mercantil, diplomática, etc.

8.- La Economía Mexicana debe respaldarse en la Solidaridad, la transparencia y la mutua ayuda. En el plano internacional, esto se puede dar entre Naciones que han actuado de ésta forma tradicionalmente. Sobre todo en LatinoAmérica. Hacia acá debe mirar México. Reivindicamos también la solidaridad con naciones Europeas,destacando España. Y naciones que buscan la justicia social para sus pueblo.

9.- La Economía Mundial basada en la especulación, globalización de capitales, Cartas de intención, Propiedad privada de los Medios de Producción, producción artificial de alimentos, en suma: El Capitalismo, ha fracasado. Reivindicamos por lo tanto, la Economía Social Solidaria. Pugnamo por abrir un Polo Mundial Solidario. Donde la Autogestión, la Planificación Inteligente y Democrática, los principios éticos, la tecnología y ecología en equilibrio estén en prioridad.

10 .- La Empresa como la Tierra, deben ser de quienes la Trabajan. Los Medios de Producción deben ser administrados y su riqueza disfrutada, por todos y todas. Entendiendo que ésto es un proceso gradual. Tanto en el fomento, la gestoría de recursos, el aprendizaje y la visión de lo Común. La clave es la Autogestión. La Solidaridad.



ECONOMIA SOCIAL BASADA EN LA SOLIDARIDAD




ECONOMIA SOCIAL BASADA EN LA SOLIDARIDAD

El desempleo y el empleo en condiciones precarias (sin IMSS,sin pension, sin contrato de planta, sin esquemas claros de ingresos...) son la forma de mantener bajo presión y bajo control a las masas humanas.

La estúpida consigna dictada en las oficinas de Recursos Humanos "Quien pregunta por lo que va a ganar no es buen prospecto" es el signo de la decadencia ética del Capitalismo (y del empleador).

Por eso, se necesita cambiar el modo en que los grupos humanos buscamos generar la satisfaccion de las necesidades básicas y las demás.

1.- Necesidades de sobrevivencia: Tener un espacio para vender  o construir una Cooperativa que dé lo urgente.

2.- Economía de Subsistencia: Cuando se crean redes entre varias cooperativas, cuando se suman luchas y se propicia no solo lo urgente. Aqui es lo necesario.

3.- Economía de  Solidaridad.  Se desarrollan proyectos y  objetivos mucho más amplios en un esquema de autogestion, democracia comunitaria, trabajo cultural.

4.- Economía Planificada. Ya es considerando al Municipio y la inter-accion con empresas privadas, universidades, etc... Se ha creado un Polo de Economía Popular.

( De la Plataforma Económca. Movimiento Nacional Sinarquista).

lunes, 23 de enero de 2012

EL QUETZALCÓATL CÓSMICO

Desde el inicio de los tiempos, el ser humano ha tenido que enfrentar el mundo, la vida y la muerte, desde dos posiciones fundamentales, con sus innumerables variantes y tesituras.




Desde la perspectiva espiritual o desde la material. Dos formas opuestas y complementarias. Esencialmente, el par de opuestos complementarios que, dialécticamente explican la existencia, desde la perspectiva “humana”.





En general, las civilizaciones más antiguas y con origen autónomo, sustentaron su desarrollo humano, desde la perspectiva del Espíritu. En ellas, “la materia” es un medio que permite el “trabajo” del Espíritu en el plano humano.



Sin embargo, es la cultura Occidental la que se ha encaminado por el desarrollo del mundo material. Esta visión nace de la “fusión de las apropiaciones culturales” de los remantes de las civilizaciones Madre, que surgieron entre los ríos Eúfrates, Tigres y Nilo, y que para el año 336 a.C. se encontraban en decadencia. Razón por la cual, el macedonio, Alejandro el Magno, las invadió y saqueó culturalmente para dar las bases a través de su fusión, de lo que más adelante conoceremos como cultura grecolatina, pero que tiene su génesis en la sabiduría de Mesopotamia, Egipto e India.





El ser humano, cuando llega a un estadio de madurez existencial, cuando ha dejado, por evolución, su estado “básico-animal” y se cuestiona el significado y la trascendencia de su propia existencia, se enfrenta al problema ontológico del ser. ¿Quién soy?, ¿de dónde vengo? y ¿a dónde iré?






En la historia de la Humanidad, especialmente en la antigüedad, encontramos variados y diferentes caminos que se definieron por la visión espiritual-trascendente. La renunciación total al mundo material. El sacrificio simbólico y real, al cuerpo humano, como símbolo de la materia. El dolor y la carencia como vía a la iluminación para llegar al mundo del Espíritu. La espiritualidad y hasta en la religión, llegando a los espacios extremos del fundamentalismo.





De igual manera, podemos apreciar el camino opuesto. El del culto al mundo material, y con él, al de los sentidos. La visión “del aquí y del ahora”. De que lo único que se ve y se toca, es lo real y verdadero. De la limitación y finitud de la existencia, y de la realidad “de los placeres” terrenales. Hasta llegar al fundamentalismo “religioso”, del culto “al Becerro de Oro”. Entendida en la filosofía popular, como “el cuanto tienes, cuanto vales” y el dicho, “muerto el perro se acaba la rabia”.





Los antiguos habitantes del Anáhuac, como toda civilización Madre”, también se plantearon el problema ontológico del Ser. Resulta importante señalar que desde la temprana época olmeca (1500 a.C.), ya encontramos muy claramente definida, lo que será a lo largo de por lo menos tres mil años, la respuesta que iluminará el periodo de esplendor con la cultura tolteca (200 a.C.-850 d.C.) y a pesar del decaimiento cultural de periodo Postclásico, se mantendrá aún en los mexicas o aztecas (1325-1521 d.C.).






Asombra encontrar en “La Historia Universal”, una civilización que desde el mismo inicio de sus orígenes, ya nos presenta totalmente definida la respuesta al problema ontológico. En efecto, los olmecas “como tales” aparecen alrededor del año 1500 a.C., determinados ya con una propuesta filosófica totalmente decantada, que se mantendrá intacta, en lo esencial, hasta la invasión europea. Tal vez, la única salvedad es la trasgresión que hicieron los mexicas al pensamiento tolteca, a partir del año 1440 d.C., con la ascensión al poder de Tlacaélel, el ideólogo del imperialismo mexica, que trasgredió miles de años de la Toltecáyotl y en menos de 81 años, llevó no solo a los mexicas, a una catástrofe cultural-civilizatoria, sino que involucró a todo el Anáhuac.





La respuesta de la Toltecáyotl, al problema antológico del Ser, la encontramos presente iconográficamente desde los olmecas, en el periodo de tiempo conocido como Preclásico. Se mantendrá vigorosamente durante el siguiente periodo conocido como Clásico, en la llamada cultura tolteca. Y llegará incólume hasta el final del periodo Postclásico con la cultura mexica.





La Toltecáyotl resuelve el problema filosófico de manera precisa y clara. La respuesta es “el equilibrio”. El justo medio, el centro que unifica y armoniza a los opuestos complementarios. Y de manera simbólica lo representan con la figura del “Quetzalcóatl”. La metáfora y la parábola serán el lenguaje del Espíritu. Con “Flor y canto” los antiguos habitantes del Anáhuac nos hablan del maravilloso mito de “La Serpiente Emplumada”.





Iconográficamente la encontramos presente en La Venta, Tabasco y en Chalcatzingo, Morelos, en la cultura olmeca al inicio de la civilización del Anáhuac. Pero indiscutiblemente que ésta “iconografía”, es la punta de un inmenso iceberg filosófico tolteca. Así como “la paloma”, representa iconográficamente para los judeo-cristianos, el Espíritu Santo. Por ello “La Serpiente Emplumada”, será el motivo relevante en Teotihuacan en el periodo Clásico del esplendor, y posteriormente, en el periodo Postclásico decadente en Tenochtitlán.





Es el quetzal, el símbolo del Espíritu. En tanto es el ave con el plumaje más hermoso que vence la gravedad y levanta el vuelo a las alturas insondables del Espíritu.





Es la serpiente, el símbolo de la materia. En tanto es el reptil, el animal que se arrastra sobre el mundo material y en donde ejerce su poder.





Los sabios y milenarios toltecas, definen entonces la respuesta, al problema ontológico del ser, por medio del EQUILIBRIO. Encarnar el símbolo del Quetzalcóatl en la vida de todos los días, en el mundo real, es el desafío, no solo de Los Guerreros de la Muerte Florecida, sino de todos: masehuales, hombres y mujeres; yaquis, nahuas, zapotecos o mayas. De ayer y de hoy.





Esta es la razón por la cual, la institución de estudios superiores conocida como Calmécac, era conocida por “la casa de la medida”. En efecto, es la MEDIDA, lo que le permite al ser humano llegar el equilibrio. El equilibrio, de tal suerte, no solo es SABIDURÍA, sino fundamentalmente BELLEZA. Razón por la cual los toltecas definieron el campo del conocimiento filosófico como, “Flor y Canto”. En la que la primera, representa simbólicamente la belleza, y el segundo, la sabiduría.






La figura filosófica del “Quetzalcóatl” se nos presenta clara y luminosa desde el inicio de la creación del Anáhuac. Alcanzará el cenit, en el universo teotihuacano, y será expandido en todos los confines civilizados del Cen Anáhuac por los sabios maestros toltecas.








Quetzalcóatl para las culturas anahuacas, desde los olmecas hasta los mexicas, será el símbolo de la perfección humana. Lo mismo que Krishna y Zoroastro son para la India e Irak respectivamente. De esta manera, Quetzalcóatl ocupa un lugar fundamental para la comprensión de la Toltecáyotl y de lo que hoy somos los pueblos herederos de la sabiduría de los Toltecas.

Descolonizar con la fuerza del Espíritu.



(Antropólogo Guillermo Marín)

El arma más contundente para colonizar a nuestro pueblo desde 1521 ha sido la pérdida de su identidad. No fueron los cañones o las espadas, las intrigas y las traiciones, ni siquiera la viruela o el sarampión. Ha sido la ignorancia de nosotros mismos.



Cuando a una persona, a una familia o a un pueblo se le quita la “memoria”, se le deja indefenso y vulnerable. Por la amnesia, no sabe quién es, no sabe de dónde viene, ni a dónde va. Qué le pertenece y qué le es ajeno. Quién es su enemigo, quién su explotador. No diferencia la mentira de la verdad, la injusticia de la justicia. Es como si lo dejaran mudo, ciego y sordo, en un pavoroso estado de indefensión total.

Esto es justamente lo que nos ha pasado en estos cinco siglos de ocupación y colonización extranjera. Los primeros tres siglos los “gachupines” crearon el Cem Anáhuac, para sí y para la corona española el Virreinato de la Nueva España, en donde los pueblos originarios no tenían ninguna oportunidad. Su calidad era de vencidos y esclavos, como el filósofo español del siglo XVI, Ginés de Sepúlveda lo afirmaba. Las leyes, las autoridades y las instituciones eran de carácter colonial y estaban creadas para regular la explotación humana y la depredación de la naturaleza de los vencidos, no para impartir justicia y procurar el bienestar de los invadidos.



Los siguientes dos siglos, gracias a una lucha entre parientes, los “criollos” traicionaron a los “gachupines” y crearon “su país”, al que le llamaron “México” en honor a los mexicas. No se abolió el sistema colonial, lo único es que los “criollos” desplazaron a los “gachupines”, los expulsaron “de sus país” y tomaron el poder. La sociedad mexicana “es de unos cuantos y de amigos”, es racista, clasista, explotadora y depredadora. En pleno siglo XXI vivimos e una sociedad hipócritamente colonial.



En el neo-colonialismo los criollos crearon un país para sí y para los capitales extranjeros. Porque los criollos han demostrado en “la historia de su país”, que son ineptos, cobardes y mediocres. Pese a tener en “su país” un pueblo indígena y mestizo trabajador y educado, además de contar con, al parecer, inagotables recursos naturales, nuca han sabido trabajar y crear riqueza, solo han robado y dilapidado. Su “sueño bicentenario” ha sido, desde 1821, invitar a los capitales extranjeros a explotar al pueblo y los recursos naturales a cambio de unas migajas por… “la sociedad”.



Y todo esto ha pasado en medio del sufrimiento, la injusticia, la explotación y el despojo de los hijos de los hijos de la civilización invadida del Anáhuac. En “este país”, en general, los pobres, los despojados, los desempleados, los que no tienen acceso a la educación, a la salud, a la justicia, son casualmente… “los morenitos”. Los descendientes de los pueblos originarios, y del lado opuesto, están los extranjeros y sus descendientes, así como los recientes avecindados.



Cómo es posible que durante cinco siglos los pueblos originarios y sus descendientes culturales, los mestizos, seamos la carne de cañón de la explotación. Cómo es posible que el mismo pueblo vea como “algo natural” su pobreza y la negación a sus más elementales derechos, cuando nosotros somos los descendientes de la civilización del Anáhuac, una de las más importantes y antiguas de la humanidad. Esta tierra ha sido nuestra durante siete mil quinientos años y en los últimos quinientos hemos sido despojados, explotados y excluidos. Hoy tenemos que entrar de “ilegales” a otro país, para tener más oportunidades que en nuestra propia tierra.



Esto ha sido posible gracias a que los invasores se han encargado de extirparnos “la memoria histórica”. Los mexicanos en general no tenemos noción, ni siquiera, de “la historia oficial criolla”. Vivimos en un laberinto de la desolación de ser extranjeros incultos en nuestra propia tierra. No conocemos, no valoramos, no nos interesa conocer la milenaria historia de nuestros Viejos Abuelos toltecas. Estamos huérfanos y mutilados de los más valioso y esencial de nosotros mismos.



Desconocemos y rechazamos a la Toltecáyotl. Nos da vergüenza reconocer nuestra Cultura Madre en nuestro ser, en nuestro cuerpo, en nuestra forma de sentir, pensar y actuar. Negamos a nuestra Madre Cultura y exaltamos la cultura extranjera. Sea de España, de Francia y ahora de Estados Unidos. Nos han enseñado a despreciarnos y a desvalorarnos. No deseamos conocer los valores, principios, actitudes, sentimientos anahuacas, que a pesar del rechazo conciente e inconciente, siguen vivos en nosotros mismos y determinan en gran medida nuestro ser y hacer.



La cultura neo-colonizadora de los criollos es excluyente. Condena al desprecio y al rechazo a la civilización originaria. Por esta razón “los mexicanos” no hemos podido consolidar plenamente un mestizaje enriquecedor. En los cerrados círculos de poder económico, político, gubernamental, intelectual, artístico, no existe hasta la fecha, un espacio natural para la cultura anahuaca y sus descendientes culturales. Sí en México se ha dado un mestizaje, por cierto muy rico y pródigo, ha sido en las periferias del poder, lo que se conoce como las “culturas populares”. El proyecto de nación criolla, jamás ha participado la sabiduría, filosofía y la cultura de la civilización del Anáhuac. La cultura originaria además de ser rechazada y difamada, esta proscrita por el poder.



Un ejemplo de lo anterior es que los mexicanos conocemos muy poco de la historia “propia-nuestra”, antes de la invasión. A esta historia la secuestran, la esconden, la niegan. Es decir, nosotros no somos nada antes del conquistador. No tenemos rostro, ni nombre. Existimos gracias al “descubridor” y al conquistador, que “nos civilizó, nos dio nombre, idioma, religión y cultura”.



El objetivo es mantener a los invadidos sin memoria, sin recuerdo, sin raíz. Vulnerables, indefensos, inseguros. No sabemos cómo se llamaba esta tierra. No sabemos cómo se llamaban a sí mismos nuestros Viejos Abuelos. En los libros de historia de la SEP, se le llama a la batalla en la que los indígenas (nuestros antepasados) en 1520 derrotaron a los invasores: “ La Batalla de la noche triste”. A la historia de siete milenios y medio antes de la invasión europea se le conoce como “Historia prehispánica, precolombina, precortesiana”. Borran totalmente de la historia y de nuestra mente la milenaria civilización del Anáhuac.



Al territorio indebidamente un extranjero le puso el nombre de “Mesoamérica”, haciendo el comparativo de “Mesopotamia”, que quiere decir “entre dos ríos”, (el Tigris y el Éufrates), pero en el Cem Anáhuac no tiene razón de ser, es solo imposición y colonialismo cultural.



A los pueblos descendientes de las civilizaciones originarias del continente se les llama despectivamente “indios”, porque Colón se equivocó y creyó que había llegado a la India. Han pasado más de 500 años y les seguimos diciendo indebidamente a los pueblos originarios de manera equivocada, lo que demuestra nuestro auto desprecio y falta de identidad.



El extranjero nos llama como quiere y nosotros repetimos mansamente sus epítetos y los hacemos propios. En el Norte nos dicen y nos decimos “latinos e hispanos”. Nosotros no somos ni latinas y hispanos. Latinos, porque Napoleón III queriendo recuperar las colonias “iberoamericanas” que perdió España a principios del siglo XIX, se inventó que los países recién fundados eran “latinos” y por tanto, debían estar bajo la égida del Imperio Francés.



Los anglosajones en Estados Unidos nos llaman “hispanos”, porque hablamos español. Pero ellos no aceptarían que nosotros los llamáramos “ingleses” por hablar inglés. Nosotros aceptamos todo, porque desconocemos todo. Esta es la razón por la cual se trata de que día a día, los habitantes de este país, los descendientes de los Viejos Abuelos, no solo no conozcan su historia antigua, sino que la rechacen y les avergüence. Por ello se quita de la primaria y la secundaria el estudio del “México antiguo”. El neo-colonizador nos pueden permitir casi todo, menos que recuperemos nuestra memoria. Porque este es el arma fundamental de la colonización. La ignorancia de nosotros mismos es lo que nos condena a la miseria material y espiritual.



El primer paso para iniciar la descolonización es recuperar la memoria histórica. Recuperar nuestra dignidad a través del estudio y conocimiento de nuestra verdadera historia. Decir un vigoroso ¡YA BASTA! a la colonización intelectual. Ya basta de referirnos a nosotros mismos con conceptos llenos de desprecio e ignorancia, con cargas ideológicas colonizantes como: Mesoamérica, prehispánico, precortesiano, precolombino, indio, latino, hispano, Batalla de la noche triste, “caballero” águila, emperador, rey, princesa, reino.



Debemos de luchar por recuperar nuestra memoria histórica, para saber quiénes somos. Este es el primer paso de una dignificación por quinientos años de negación e ignorancia. No se trata de negar nuestra parte occidental, se trata de consolidar verdaderamente nuestro mestizaje, sumando las dos civilizaciones que nos conforman en la actualidad.



Convoquemos a lo mejor de nosotros mismos. Reencontrémonos con nosotros mismos. Activemos el “banco genético de información cultural” que hay en cada uno de los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos. Recuperemos el valor de la palabra de los ancianos y de nuestros padres, los valores de nuestras familias y comunidades. Revaloremos y dignifiquemos nuestras ancestrales tradiciones y costumbres, nuestra visión sagrada y espiritual del mundo y la vida. Apostemos todo a muestra memoria colectiva genética. Creamos de nuevo en nosotros mismos y tomemos fuerza y dirección de nuestro milenario pasado. Recuperando el pasado, el futuro es nuestro.