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domingo, 30 de agosto de 2009

Ser Hombre. Mitos y Claves de la Masculinidad.






De Arboleda de Gaia para los caballeros que
caminan a nuestra vera... Gracias por estar ahí...


RESUMEN DE MARIANNA
DEL LIBRO DE SAM KEEN
"SER HOMBRE. MITOS Y CLAVES
DE LA
MASCULINIDAD"

Hacía poco que me había divorciado después de 17 años de matrimonio, mis hijos vivían a seiscientos kilómetros de distancia y estaba locamente enamorado de una hermosa joven. Ella se estaba distanciando de mí rápidamente y yo sentía la presencia de otro hombre que la rondaba.

No había un solo momento en el que no estuviera tramando la forma de reconquistarla, de lograr que me amara. Soñaba despierto que era irresistible, alegre y potente, que la apoyaba, la estimulaba, que me complacía su crecimiento y que me dedicaba generosamente a satisfacer sus necesidades y deseos. En la vida real ella no contestaba mis llamadas y nuestras noches juntos eran raras y terribles.

A fin de protegerme de su pérdida inminente, ya me había procurado otra amante que llenara mis horas vacías y mis noches solitarias, la dulce lujuria que curara la herida de un matrimonio y un amor fracasados. Mi vida se descosía como un traje viejo.

Cierto día fui a ver a un amigo y le conté mi situación. Yo estaba hecho polvo y entonces él me dio el consejo más importante que he recibido sobre qué significa ser hombre. Dijo:

“Hay dos preguntas que un hombre debe hacerse para crecer.
La primera pregunta es: ¿Cuál es mi camino y hacia donde voy?
La segunda pregunta es: ¿Quién vendrá conmigo en este viaje?
Si alteras el orden de las preguntas te verás en graves problemas y no crecerás como hombre.”

Fue entonces cuando comencé a darme cuenta de la abrumadora influencia que LA MUJER tenía sobre mi vida y la de todos los hombres.

No estoy hablando de las mujeres reales de carne y hueso, sino de LA MUJER, esa que está conformada por las figuras femeninas arquetípicas que viven en nuestro inconsciente. ELLA, esa que activa en nosotros emociones que nos sorprenden y dirige muchos de nuestros actos sin que nos demos cuenta.

(A partir de ahora cuando me refiera a LA MUJER como diosa, bruja, arquetipo o fantasma de mi interior, lo haré en mayúsculas. Y cuando me refiera a la mujer mortal de carne y hueso lo haré en minúsculas).

Aparentemente yo era un hombre exitoso. Había acabado una carrera universitaria siendo muy joven y, a mis 35 años, llevaba una vigorosa vida de profesor y escritor. Como la mayoría de los hombres entregaba la mayor parte de mi energía y de mi atención al trabajo.

Pero mi segundo nombre era “Hombre devorado por LA MUJER”.

Todo el tiempo, mientras avanzaba en mi profesión, estuve comprometido en una ansiosa e interminable lucha por encontrar a la “mujer adecuada”, por lograr que mi relación “funcionase”, por crear un buen matrimonio.

También me preocupaba el sexo ¿Soy lo suficientemente bueno? ¿Habrá llegado ella al orgasmo? ¿Por qué no soy potente todo el tiempo? ¿Qué hago con mi deseo por otras mujeres? Cuanto más complicado era mi matrimonio, más me empeñaba en arreglarlo. Trabajé obsesivamente en la comunicación con mi pareja, el sexo y todo lo demás durante mucho tiempo.

El divorcio, finalmente, rompió el modelo simbiótico padre-madre de mi primer matrimonio. Con muchas ilusiones de libertad y éxtasis comencé a “explorar mi sexualidad” y a buscar nuevamente a la “mujer adecuada”. Como mi obsesión por LA MUJER crecía, se me ocurrió que si conocía mis aspectos femeninos no dependería tanto de las mujeres para obtener motivación, placer y ayuda. Durante muchos años de introspección y trabajo personal me pregunté constantemente “¿Soy lo suficientemente receptivo, entregado, intuitivo, sensual, flexible, “femenino”? ¿Soy lo suficientemente activo, decidido, racional, agresivo, “masculino”?”. Pero todos mis esfuerzos parecían arrojarme aún más profundamente en brazos de LA MUJER.


EL VÍNCULO INCONSCIENTE DEL HOMBRE CON LA MUJER
La realidad es que los hombres no tenemos conciencia del poder que LA MUJER ARQUETÍPICA tiene sobre nosotros. Y como no nos damos cuenta de las cadenas que nos atan a ELLA, estas cadenas son aún más fuertes.

Los hombres permanecemos desconectados de nuestra experiencia masculina y de nuestros sentimientos profundos porque nos pasamos la vida negando, defendiéndonos, tratando de controlar y reaccionando ante el poder que LA MUJER tiene sobre nosotros.

Sólo aprenderemos a conocer los misterios propios de la masculinidad separándonos del mundo de LA MUJER. Pero antes de esa separación debemos darnos cuenta de las formas en que LA MUJER ARQUETÍPICA nos atrapa, incorpora, define y devora; porque sino estaremos siempre proyectándola y seremos controlados por aspectos que nos pertenecen aunque nos neguemos a verlos.

Los hombres frecuentemente ignoramos hasta que punto nuestras vidas giran alrededor de la relación que mantenemos con LA MUJER ARQUETÍPICA.

Estamos hechizados por ELLA. LA MUJER es el misterioso fundamento de nuestra existencia. ELLA es el auditorio delante del cual se representa el drama de nuestra vida. ELLA es el juez que nos declara culpable o inocente. ELLA es el Paraíso del que nos expulsaron y que nuestros cuerpos añoran. ELLA es la Diosa que garantiza nuestra salvación y, también, la MADRE CASTRADORA que nos la niega. ELLA tiene sobre nosotros un poder mitológico que nos aterra y fascina al mismo tiempo.

Los hombres nos creemos muy independientes, pero la realidad es que somos muy vulnerables al poder que LA MUJER ARQUETÍPICA tiene sobre nosotros. Por eso comprometemos tanta energía y malgastamos tanto poder tratando de controlar, evitar, conquistar o degradar a las mujeres con las que nos relacionamos.

Cuando un hombre se permite sentir la gran influencia que LA MUJER ARQUETIPICA tiene en su vida es más fuerte que cuando se cree autosuficiente y libre. Sin embargo es imprescindible saber que esta vulnerabilidad no es un síntoma de neurosis ni de anormalidad sino que es un hecho que forma parte del ser masculino en evolución.

Hemos nacido de LA MUJER y nos ha costado mucho trabajo llegar a ser el ser individual que somos. La lucha por conseguir una identidad propia nos lleva la mitad de la vida (como mínimo), por eso es normal que temamos que ELLA (el gran océano arquetípico de lo femenino que nos dio la vida y nos nutrió cuando éramos bebé) nos inunde y nos trague como el mar que devora una isla.

Aprender a diferenciar con claridad entre LA MUJER y las mujeres humanas es el trofeo que se gana al final del viaje heroico del hombre, jamás al principio ni en la mitad del recorrido. Y para que un hombre pueda hacerse consciente de la naturaleza de su virilidad debe saber que LO ESENCIAL DEL MIEDO QUE SENTIMOS ANTE LA MUJER NO TIENE UNA EXPLICACIÓN LÓGICA porque LA MUJER es una figura escurridiza que no está fuera sino que es parte de nosotros; pero vive en nuestro inconsciente y JAMÁS sale de allí para permitirnos verla frente a frente.

Para poder aprender a respetar y amar lo femenino una de las tareas fundamentales de la masculinidad es investigar los sentimientos inconscientes que nos produce esa MUJER ARQUETÍPICA, porque sólo así podremos disolver el miedo irracional que nos ELLA nos provoca.

Podemos pensar en el viaje del hombre hacia la individuación como el proceso que nos permitirá cambiar a LA MUJER por la mujer. Esto nos ayudará a ver a las mujeres humanas no como arquetipos, sino como seres individuales, cada una con sus propias y particulares características. La mayor parte de nuestros problemas no los tenemos con la mujer que está en nuestra cama o en nuestra sala, sino con LA MUJER que vive en nuestro inconsciente.

Para que podamos aprender a amar a las mujeres y a relacionarnos realmente con ellas debemos exorcizar todos los aspectos que surgen de la MUJER ARQUETÍPICA: diosa, prostituta, virgen, ángel, castradora, madre, bruja, teta llena de leche, madre-tierra. Mientras nuestra casa esté habitada por estos fantasmas permaneceremos exiliados del verdadero misterio y poder de la masculinidad y nunca podremos vivir armoniosamente con una mujer real.

No podemos estar cómodos en la intimidad con las mujeres porque nunca nos hemos sentido cómodos lejos de ellas. La mayor parte de los hombres modernos no ha conocido el placer de la soledad y la independencia sostenidas en el tiempo. Nos hemos hecho las preguntas en el orden equivocado. Antes de preguntarnos “¿Cuál es mi camino y hacia donde voy?” nos hemos preguntado si ella vendrá con nosotros o adonde querrá ella ir. Así, hemos sujetado nuestras almas a su aprobación quedando paralizados y gestando hacia ellas un gran resentimiento por esta dependencia.

Para transformarse en hombre, primero hay que “convertirse en hijo pródigo, marchar del hogar y trabajar solo en un país lejano”. Este es, ineludiblemente, el paso previo que el hombre debe realizar para llegar a reconciliarse con las mujeres. Para poder amar a una mujer real, debemos antes dejar atrás a la MUJER ARQUETÍPICA y completar SIN ELLA nuestro proceso de individuación.

Y en este punto llegamos a la encrucijada del camino que separa a aquellos que eligen permanecer inconscientes de las fuentes de su identidad de hombres, de los que optan por iniciar su peregrinaje al interior de la masculinidad lúcida.

Para los que elijan el camino del peregrino el primer paso será olvidar por un tiempo sus problemas de relación con las mujeres y concentrarse en analizar la primera pregunta:
“¿Cuál es mi camino y hacia donde voy?”

Sólo después de que sepamos a ciencia cierta la respuesta y hayamos emprendido nuestro camino podremos plantearnos la segunda pregunta:
“¿Quién vendrá conmigo en este viaje?”

La urgencia que los hombres tenemos por el sexo, la intimidad y la pareja y por poner en orden nuestras relaciones con las mujeres es precisamente la causa de la ansiedad que nos fuerza a establecer relaciones en las que traicionamos nuestra masculinidad.

Como un buen cuento de misterio, el viaje hacia la masculinidad íntegra está lleno de sorpresas que sólo podrán experimentar quienes decidan avanzar poco a poco. Os invito a acompañarme en este viaje.
___________

SAM KEEN se licenció en la Facultad de Teología de Harvard y se doctoró en filosofía de la religión en la Universidad de Princeton. Explorador perpetuo de nuevos espacios, abandonó su cátedra universitaria para seguir indagando de otras formas en el universo interno del ser humano. Es un renombrado filósofo y escritor. Es facilitador de grupos de hombres e imparte talleres y conferencias sobre relaciones humanas, el cultivo espiritual y la mitología en Estados Unidos, Canadá y Europa.

SER HOMBRE. MITOS Y CLAVES DE LA MASCULINIDAD. KEEN, SAM - Gaia Ediciones - 308 páginas - Idioma: Español - ISBN: 848824259X. 1ª edición (1999).

Enviado por Gaela Lorca

domingo, 24 de agosto de 2008

Manifiesto Pagano

Tomado de RenaSer Pagano
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Lunes 11 de febrero de 2008
Manifiesto Pagano
Al Rescate de Antiguos Credos


Del boletín oficial de una de las organizaciones líderes del paganismo europeo, extractamos la siguiente declaración de principios sobre un posicionamiento ante la espiritualidad, que puede tener tantas interpretaciones como adeptos.

Tomado de la Revista Uno Mismo No. 201, Argentina

Extractado a su vez de Pagan Dawn, órgano de The Pagan Association





El paganismo es un estilo espiritual de vida cuyas raíces se hallan en las antiguas religiones de la naturaleza de todo el mundo. Se enraiza principalmente en las religiones de la vieja Europa, aunque muchos adherentes también consideran valiosas las creencias aborígenes de otros continentes.



Ante todo, celebramos la santidad de la naturaleza, reconociendo lo Divino, ese vasto e incognoscible espíritu que atraviesa el universo, en todas las cosas. Este credo en lo sagrado de todas las cosas puede encontrarse en el mundo entero. Los paganos lo consideramos como nuestra herencia, interpretando muchas de las creencias y valores ancestrales mediante formas que se adaptan a la vida moderna. Esas interpretaciones pueden basarse en el folclore, el mito o la evidencia arqueológica. Lo importante no es la validez histórica o el realismo político de tales visiones, sino la dirección hacia la cual sus aspiraciones canalizan la energía, el potencial y la creatividad de los seres humanos.



Los paganos honramos lo Divino en todos sus aspectos, considerando lo femenino y lo masculino como partes del todo sagrado. Para un pagano, cada hombre, mujer y niño es algo único y hermoso. Los bosques y los espacios abiertos de la Tierra, hogar de pájaros y animales salvajes, son muy valorados.



El paganismo enfatiza la experiencia espiritual personal, y, por lo general, descubrimos esa experiencia a través de nuestra relación con el mundo natural que tanto amamos. Solemos buscar la unión con la divinidad mediante la armonía con las corrientes de la naturaleza y la exploración del propio mundo interior. Esto significa encontrarse con lo Divino cara a cara, cualquiera que sea la forma en que lo percibimos, dentro de nuestra propia experiencia, en vez de depender de un intermediario.



Aunque algunos caminos tienen sus líderes y sus maestros, estos actúan como facilitadores, utilizando su propia sabiduría y experiencia para guiar a aquellos que están bajo su responsabilidad a descubrir su propio sentido e interpretación de lo Divino. Con frecuencia, los ritos se realizan los días de cambio de estaciones, de las fases del Sol y la Luna, y en épocas de transición dentro de nuestras vidas, para ayudarnos a armonizar con nuestros propios ciclos naturales.



Dentro de la amplia banda del paganismo hay una gran variedad de matices. Ello refleja el alcance de nuestra experiencia espiritual, dado que creemos que cada uno es único, y por lo tanto la espiritualidad de cada uno también debe ser única. Algunos paganos creen en una multiplicidad de dioses y diosas, cuyos nombres son familiares gracias a la mitología y el folclore europeo. Otros siguen a una Fuerza de Vida que carece de un género específico; y otros son devotos de una pareja cósmica de Dios y Diosa o el Señor y la Señora.



Celebramos nuestra diversidad porque creemos que cada persona debe encontrar su espiritualidad siguiendo los dictados de la voz silenciosa de su propia alma. Por esta razón respetamos a todas las religiones sinceras y no hacemos proselitismo ni buscamos convertir a nadie para nuestro credo. Lo único que les pedimos a las otras religiones, y a la sociedad en general, es tolerancia.



En estos tiempos de desarrollo de la ecoconciencia, los paganos solemos estar en las primeras filas de la lucha por el medio ambiente. Los paganos de todo el mundo respetamos los derechos de cada alma viviente, sea humana, animal, vegetal o mineral. Somos conscientes del proceso de causa y efecto que tienen la acción y el pensamiento sobre las distintas criaturas de la Tierra. Cada uno de nosotros acepta la propia responsabilidad en cada cosa que hace.



Alentamos el libre pensamiento, la imaginación creativa y las destrezas humanas prácticas que son necesarias para vivir la vida en armonía con los ritmos del mundo natural. Nos regocijamos ante el hecho de que nuestras antiguas creencias hoy sean compartidas por mucha gente. Estos credos son la herencia legada por nuestros lejanos ancestros y también la responsabilidad que quedará en manos de nuestros descendientes.

Por último, a aquellos que han sido tocados por la belleza de la Tierra verde, la Luna blanca y el Sol radiante, y a aquellos que aman la majestuosidad de toda vida, les decimos:

no están solos.





Una versión de este mismo texto se encuentra en www.vidapagana.com, bajo la autoría de Dragón Azabache pero sin citar la fuente original.

viernes, 8 de agosto de 2008

Homenaje al Batallon de San Patricio












HOMENAJE AL BATALLÓN DE SAN PATRICIO






Se invita a todos los camaradas al Homenaje en memoria del Batallón de San Patricio en el 161 Aniversario de su sacrificio.

La cita será el domingo 17 de agosto a las 16 Hrs. en las afueras del Ex-Convento de Churubusco. Museo Nacional de las Intervenciones.


Calle 20 de Agosto, sin número, esquina General Anaya, colonia San Diego Churubusco, en Coyoacán, México, Distrito Federal (a una cuadra y media del Metro General Anaya)

jueves, 3 de julio de 2008

“Amanezco hoy, Por la fuerza del cielo, La luz del sol, El esplendor del fuego, El resplandor de las llamas, La velocidad del viento, La rapidez del rayo, La firmeza de la roca, La estabilidad de la tierra, La profundidad del mar. Amanezco hoy, Por la fuerza secreta y divina que me guía” (Oración Celta)



Tras una noche de golpear las armas contra los escudos, de gritos, canticos y tras beberse cantidades ingentes de licores preparados por los druidas, los celtas se preparaban para seguir a su caudillo rumbo a la batalla. La casta militar celta después de hacer los ritos de purificación y haber orado con los druidas alzaba sus largas espadas y lanzas para lanzar una salvaje acometida contra el enemigo. No empleaban el arco porque consideraban que matar a un enemigo a distancia era un acto de cobardía.El caudillo iba el primero, seguido por la nobleza militar y después el ejercito. Contemplándoles estaban los druidas orando por ellos y preparando ungüentos para los heridos. Iban desnudos al combate como símbolo de pureza, y su objetivo era cortarle la cabeza al enemigo. Creían que en la cabeza residía el alma humana y quien la cortaba adquiría su fuerza, convirtiéndose así en un guerrero superior. Las cabezas cortadas eran sus más valiosos trofeos y después de embalsamarlas con aceite de cedro las exhibían orgullosamente durante generaciones. Las que consideraban de menos valor las empleaban en hacer decorativas ornamentas para los cuellos de los caballos.El gran manejo en la caballería y los carros de combate les reporto una gran ventaja en sus guerras. Las tácticas de caballería celta eran muy sofisticadas, disparaban jabalinas sobre el enemigo y retrocedían, atacándolo luego mediante cargas controladas concentrándose en un mismo lugar para romper las filas enemigas.Valor, coraje y honor era la ideología de estos guerreros que jamás sobrevivían a su caudillo, ya que juraban seguirlo en la victoria y en la derrota. Desaparecidos como pueblos en Europa ante el avance romano estos formidables guerreros se convirtieron en mercenarios de gran reputación.“Amanezco hoy, Por la fuerza del cielo, La luz del sol, El esplendor del fuego, El resplandor de las llamas, La velocidad del viento, La rapidez del rayo, La firmeza de la roca, La estabilidad de la tierra, La profundidad del mar. Amanezco hoy, Por la fuerza secreta y divina que me guía” (Oración Celta)


Abuela Nuestra, Guardiana de las Tradiciones,
Navegante poderosa rompiendo los azules firmamentos
Signo de Liberación, Signo del Espíritu Fundamental,
Ave cazadora, guerrera, mística, poeta
Águila Nuestra mexicana.
Rompiendo la uniforme eternidad del Altísimo Firmamento,
En Wirikuta,
Gritando la ruta del Mexikaniztli, del Toltecayotl, de la Sinarquía,
Águila Abuela Nuestra,
Símbolo y Mito,
Rasadora, destructora de inmundicias, Hermana Nuestra, Abuela Nuestra,
Águila del México Soberano y Eterno en que aprendimos a creer.
Águila Potente, pugnando con la memoria, que se oscurece,
Quetzalcoatl en pugna con Tezcatlipoca,
El Verdadero Rostro, la luz del Espíritu que se manifiesta,
La Guerra Sagrada , Águila Hermana Nuestra, Abuela Nuestra