jueves 12 de marzo de 2009

¿Que es la Identidad de los Pueblos?

Qué es la identidad de los Pueblos?

Juan Carlos Arroyo González




Sin duda alguna la cuestión de la Identidad cultural es uno de los temas pendientes de este fin de siglo, y una de las ideas centrales sobre las que girará el debate intelectual y político del próximo milenio.

No es de ninguna manera una cuestión que se haya planteado por primera vez en nuestra época, sino que indudablemente ha constituido un fenómeno constatable a lo largo de los tiempos históricos. Todos los pueblos han conocido una etapa de expansión cultural, de difusión de sus modos de vida y valores, y todos los pueblos también han pretendido en todo momento mantener su peculiaridad, sus formas, su contenido vital y cultural como garantía de su pervivencia en la historia, cuestión además paralela-y no excluyente-a un proceso de simbiosis con otros contextos culturales.

Pero lo que caracteriza esos otros momentos históricos del presente, es la dimensión que toma el problema cultural en nuestras sociedades. Una dimensión que no se reduce a continentes y lugares geográficos determinados, sino que toman el cariz de mundial, global, y por tanto total.

La cuestión de la Identidad se plantea cuando entran en contacto-pacífico o violento-grupos humanos de muy distinto origen étnico y cultural, y que se han visto en la necesidad de desplazarse buscando nuevas tierras, mejores climas, en definitiva, mejores condiciones de vida.

La diferencia reside en que la emigración o inmigración de los Pueblos se ha convertido hoy en una "cuestión política" y que al estar sometida a los dictados de los intereses ideológicos y económicos, pierde, en su análisis, toda objetividad llenandose de cargas subjetivas y pasionales.

Ésto es justamente lo que, en gran medida, ha ocurrido con el fenómeno de la inmigración hacia Europa, ya que su tratamiento informativo en los medios de comunicación, ha resaltado el dramatismo sensacionalista en detrimento de las causas y problemática de fondo de la inmigración.

La identidad es, por definición, la cualidad de lo idéntico, pero en un mundo en constante evolución, donde la realidad tiende hacia una constante diversificación, lo "idéntico" puede resultar un concepto equívoco y más bien habría que hablar de afinidades y no de igualdades.

El análisis de la Identidad ha ido parejo con dos cuestiones culturales y sociales de plena actualidad.

En primer lugar la mundialización y standardización del patrón cultural occidental (o lo que se entiende hoy dia por occidental) ha dado lugar a una abierta actitud de rechazo de otros pueblos ante el temor de ver una tradición secular absorbida por valores radicalmente distintos a los suyos, y cuyo resultado radicará en su mayor o menor capacidad de respuesta. Evidentemente el peligro de desaparición de culturas practicamente "testimoniales" (caso de las tribus del Amazonas y el Orinoco por poner un ejemplo) es inmensamente mayor que el de enclaves culturales "disidentes" y de gran fuerza ideológica como es el Islam.

En segundo lugar los fenómenos migratorios que han ocurrido en las últimas décadas, migraciones realizadas desde paises en vias de desarrollo (de "subdesarrollo" más bien) a los paises industrializados del norte, ha puesto sobre la mesa el problema (aparte de la pobreza y el hambre) de las características culturales, nacionales, étnicas, etc., tanto de las poblaciones emigradas como de las autóctonas.

Esta situación ha despertado un debate social e intelectual en el seno de la sociedad europea que va desde el planteamiento de la asimilación igualitaria de los inmigrantes, a posiciones que ponen en cuestión la viabilidad de la sociedad multicultural y los peligros de disolución de las identidades culturales que puede suponer.

Ámbas manifestaciones han dado lugar a posiciones radicales entre los partidarios dogmaticos de un cosmopolitismo nivelador que sostiene una abierta defensa del mestizaje (cultural, étnico) y la actitud de sectores xenófobos que defienden mediante la violencia la exclusión social de los inmigrantes. Sin embargo la integración no es una cuestión que afecte en cuanto a sus resultados finales solo a la población autóctona, sino que implica de igual manera a la población recién llegada. Sin ir más lejos el caso de los inmigrantes norteafricanos en Francia, es un ejemplo;su oposición a la idea de la asimilación cultural contraria al mantenimiento de sus tradiciones(como la conocida polémica sobre el velo de las niñas musulmanas en las escuelas), ha desembocado incluso en abiertas críticas contra las asociaciones antirracistas del país vecino.



Una sociedad en crisis

El debate sobre la xenofobia y la xenofilia esconde una realidad más profunda en la que radica la disgregación social que viven las sociedades humanas del fin de este milenio. Sin duda la pérdida de unos referentes culturales claros, de unos valores tradicionales, la sustitución de un comunitarismo social por la idea de una sociedad de masas anónima, la extensión del "modo de vida" norteamericano, constituyen las notas esenciales que definen el momento actual en una perspectiva social y cultural.

El individualismo-igualitarismo que informa la sociedad occidental desde la Revolución Francesa, la primacia de la técnica como garante del bienestar social, el consumismo como único estímulo social, el poder de las élites económicas y políticas, son las claves para entender los cambios sociales que han ocurrido en las últimas décadas, cambios que han incidido en una mayor desestructuración de las sociedades, donde las relaciones interpersonales se miden en términos puramente contractuales. La desorientación de las masas, alienadas de su pasado y carentes de un futuro cierto, han creado episodios de violencia social de las cuales han sido en parte víctimas los inmigrantes.

Hablando en propiedad, habría que decir que el fenómeno de la inmigración ha sido el revulsivo que ha mostrado a "Occidente" su propia decadencia como civilización y como rector del mundo, si se me permite utilizar la terminología de Spengler. Lo que hoy conocemos como civilización occidental no tiene absolutamente nada que ver con los orígenes: aquella extraordinaria, fecunda cultura pagana de griegos, romanos o celtas. Realmente Occidente es el resultado final de la soberbia del pensamiento ilustrado, de aquel racionalismo totalitario que pretendía ser universal, del mito del progreso ilimitado.

La alteridad, la vista del "otro", ha hecho que nos demos cuenta de este auténtico "desarme cultural" en que vive Europa. La pérdida de una Identidad, no es solo originada por la venida de gentes de otros paises, sino por el olvido de una Tradición propia. La comparación entre culturas, con vistas a sentar nuestra propia diferenciación, no ha resistido la prueba.



El arraigo

Ante todo la Identidad colectiva no puede ser definida unicamente en términos de exclusión o marginación del otro, sino de reencuentro con uno mismo. De igual manera no puede ser entendida como algo inmutable, invariable, que resiste todos los cambios, sino como un contenido vivo que se renueva constantemente, aceptando y enriqueciéndose con el entorno, pero a la vez manteniendo su peculiaridad. Es una circunstancia perfectamente histórica que se evidencia en el contacto entre los Pueblos y la perduración de su idiosincrasia.

Así la Identidad vendría marcada por la existencia de una tensión y equilibrio entre un factor de permanencia y un factor de cambio, factores que, más que diverger en direcciones opuestas, suponen presupuestos necesarios para la pervivencia de las realidades culturales de los pueblos.

En efecto, todo cambio cultural sería (o debería ser) no la pérdida de una Tradición originaria como conjunto de costumbres, leyes o visión del mundo, sino la adecuación de una manera de ser a un determinado momento histórico. Es por ello que el concepto de Identidad englobaría estabilidad y dinamismo a la vez. Todo proceso de cambio parte del núcleo mismo de toda cultura como un reflejo adaptativo.

Aferrarse por tanto a la "originalidad" de una realidad cultural, supone conducirla a un camino sin salida, a una via muerta. Lo contrario, es decir, la necesidad de buscar "fuera" un estímulo, un patrón, que haga posible un cambio cultural, puede suponer a la larga la destrucción de la Identidad propia. Es éste el dilema al que se enfrentan las culturas minoritarias, "atrasadas" y, en diferente medida, las culturas "civilizadas" aquejadas de mala conciencia por un pasado de imperialismo colonial.

El arraigo por tanto supone el proceso de aprehensión y transmisión constante de los contenidos vivenciales que hacen que un pueblo, nación o étnia se definan como una Identidad diferenciada. Y ese arraigo se presenta tanto con más fuerza, cuanto que se quiere revalorizar o recuperar esa Identidad.

Es por eso que el próximo milenio se nos aparece marcado por el signo del deseo del hombre de buscar su Identidad. Ahora que la aldea global nos amenaza con convertirnos a todos en esclavos de las multinacionales; que los medios de (des)información pretenden convencernos de que seamos idénticos consumidores globales; cuando quieren presentarnos como sociedad ideal lo que no es más que un agregado masificado de individuos dominados por intereses individualistas, ahora, digo, es necesario que llegue la hora de los Pueblos.

lunes 9 de marzo de 2009

El Cisne y su Simbolismo



SIMBOLISMO DEL CISNE

Este ave totémica aparece en mitos religiosos de diferentes pueblos y culturas desde la India o Siberia hasta otros lugares del viejo mundo, a lo largo de la historia.


La Cisne Blanca es símbolo de la luz, la pureza y la iniciación.En muchas leyendas es la nave, el vehículo que guía y transporta al iniciado en su camino hacia la conciencia iluminada.

Este animal otorga el don de la profecía, es portador de mensajes ocultos y una guía hacia otros estados de conciencia.En los mitos de la Edad de Bronce ya encontramos estatuillas de la Madre Pájaro.

Esta Diosa alada era la encargada de propiciar la lluvia y todos los fenómenos atmosféricos, que se consideraban provocados por las aves. La Diosa mujer-pájaro, vuela en las alturas y nada en las aguas que descansan sobre la Tierra enlazando las dimensiones superiores e inferiores. De ello se deriva que en tiempos posteriores las aves fueran las mensajeras o las guías hacia otros mundos o estados de conciencia.

La imagen de la Diosa pájaro creadora perduró durante unos 25.000 años, y la podemos hallar en todas las civilizaciones posteriores donde la Diosa adopta el aspecto de diferentes aves: grulla, cisne, pato, ganso, paloma, lechuza…

La Diosa griega Afrodita procedente de Chipre y anteriormente de Mesopotamia era una Diosa cuyo antiguo linaje asoma en las representaciones que la vinculan con diferentes animales y pájaros, el delfín, el macho cabrío, el ganso, el cisne y la paloma. A través de ellos rige en los distintos mundos.



Como Diosa del Cielo, viaja por el aire en carros de cisnes y gansos, y como Diosa del agua navega sobre un trono de cisnes.

En el norte de Europa, concretamente en el mundo Celta se honraba durante la fiesta de Imbolc a la Diosa Brígida, la primitiva ancestra de fuego y antecesora de antiguos clanes cuyos animales totémicos son el Cisne, el Lobo, la Vaca, en algunos casos también la Serpiente.Brigit era conocida como “Cisne Blanco”, y se dice que fue la primera ancestra del Clan del Cisne.

Existen muchas leyendas procedentes de Gran Bretaña y Europa acerca de príncipes y doncellas cisne transformados por medio del amor.

En ellas hablan de doncellas cisne que se convierten en novias (brides en inglés) mediante su casamiento con hombres…

Este animal es uno de los más primitivos ancestros totémicos del mundo antiguo. Figuritas de doncellas con largos cuellos de cisne y cuerpo de mujer fueron encontrados en Malta, cerca del lago Baikal, en Siberia. Como ellas Brigit es una antigua Diosa pájaro y serpiente (cuello). Como pájaro, reina en los cielos sobre el elemento aire; como pájaro de agua, gobierna sobre las aguas dadoras de vida; como serpiente nos muestra la conexión con la Tierra.Cuenta la leyenda que Brigit cabalga sobre un Cisne Blanco enlazando mundos y otorgando con su fuego, inspiración y bendiciones en las artes de la sanación, la inspiración artística y la mágia (herrería).


Como Diosa comadrona, está unida al Cisne que acuna en su blanco y tierno plumaje a los bebes recién nacidos.Como serpiente representa el renacimiento y la conexión con las fuerzas ctónicas.


En sus antiguos oráculos y altares consagrados habían serpientes, cuya emergencia cuando hibernaban bajo las piedras sagradas, era considerado de buen auspicio.Como Vaca (blanca con orejas rojas) representa el aspecto nutricio de la Madre, protectora de la leche.En la antigüedad Greco-romana el Cisne también representa la potencia procreadora masculina; unos cisnes tiraban de la carroza alada de Apolo, simbolizando el poder divino que en cada primavera trae la luz solar y la dulzura a la Tierra, y al alma humana el don de la luz intelectual.Zeus transformado en un Cisne Blanco sedujo y amó a Leda que se bañaba en un riachuelo.


Este motivo amoroso fue retomado por el arte cristiano para representar el misterio de la bajada del espíritu sobre la Virgen y sobre la puerta grande de San Pedro, en Roma, están esculpidos Leda y el Cisne.


En la mitología Germánica, el Cisne es el animal en el que se transforman las valquirias. Al signo rúnico de algiz se le llama “huella de Cisne”.En Alemania, cerca de Branderbourg, se encuentra una iglesia fundada hacia el 1140 por la Orden de los Caballeros del Cisne, que es la sede principal del culto a Nuestra señora del Cisne en Europa y que en su tiempo fue el foco de numerosas peregrinaciones y romerías.


Esta Orden se extendió desde Alemania a Francia y España levantando templos en honor de la Virgen del Cisne, en las cimas montañosas y bajo la custodia de monjes franciscanos. Cuenta la historia que esta Orden tiene íntima relación con la leyenda de Lohengrin, caballero cristiano del Santo Grial que atravesó las aguas Rin en una barca conducida por un Cisne para salvar a una princesa…


Y para finalizar, no olvidemos que Ocas y Cisnes son las guías iniciáticas en la ruta de peregrinaje de Santiago de Compostela, el camino de las estrellas, la Vía Láctea donde también encontramos al Cisne, ahora en la forma de constelación, llamada la Cruz del Norte que hace su aparición en las noches de Junio.Regina - Arboleda de Gaia, febrero 2009

Consejo de las 13 Abuelas

Consejo Internacional de las 13 Abuelas IndígenasEn Octubre de 2004 trece abuelas indígenas procedentes de diversos lugares del planeta se reunieron cerca de Nueva York. Asistieron allí en respuesta a las señales que indicaban que había llegado el momento anunciado en antiguas profecías comunes a todos sus pueblos. Estas profecías decían que llegaría un tiempo en que ellas serían llamadas a unirse para salvar a la Madre Tierra y todos sus hijos. En ese esperanzado encuentro ellas crearon el "Consejo Internacional de las 13 Abuelas Indígenas", cuyo manifiesto reproducimos a continuación:
"Somos 13 abuelas indígenas.Venimos de la selva Amazónica, del Círculo Polar Ártico de Norte América, del gran bosque del noroeste americano, de las vastas planicies de Norte América, de los altiplanos de América Central, de las Blacks Hills del sur de Dakota, de las montañas de Oaxaca, del desierto del sudoeste de América, de las montañas del Tibet y de la selva de África Central.Afirmando nuestras relaciones con la medicina tradicional y con las comunidades de todo el mundo, hemos sido reunidas por la visión común de formar una nueva alianza global.Nosotras somos el "Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas". Nos hemos unido como una sola mujer en una alianza de oración, educación y sanación para la Madre Tierra. Trabajamos por todos sus habitantes y por todos los niños de las próximas siete generaciones.Estamos profundamente horrorizadas por la destrucción sin precedente de la Madre Tierra, por la contaminación del aire, agua y suelo; por las atrocidades de la guerra, el azote global de la pobreza, la amenaza de las bombas nucleares, el derroche de la prevaleciente cultura del materialismo, las epidemias que amenazan la salud de los seres de la Tierra, la explotación de las medicinas indígenas, y la destrucción de nuestros modos de vida.Nosotras, el Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas, creemos que nuestras maneras pacíficas de gestión y modos ancestrales de oración y sanación son vitalmente necesarios hoy. Nos hemos unido para nutrir, educar y formar a nuestros niños. Para defender la práctica de nuestras ceremonias y declarar públicamente nuestro derecho a usar nuestras plantas medicinales libres de restricción legal. Nos hemos unido para proteger las tierras donde nuestras gentes viven y de la que dependen nuestras culturas, para salvaguardar la herencia colectiva de las medicinas tradicionales. En resumen, para defender la Tierra misma. Creemos que las enseñanzas de nuestros ancestros iluminarán el camino por este futuro incierto.Nos unimos con todos aquellos que honran al Espíritu, con todos aquellos que trabajan y oran por nuestros niños, por la paz mundial, y por la sanación de la nuestra Madre Tierra.Por todas nuestras relaciones."Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas